La economía española registrará un avance del 2,1% en 2026, por debajo del 2,9% estimado para el cierre de 2025, mientras que la inflación se moderará hasta el 2% al final de ese ejercicio, frente al 2,7% previsto para 2025. Así se desprende del último informe mensual de CaixaBank Research, difundido este lunes y al que ha tenido acceso Europa Press.
En paralelo, las previsiones apuntan a que el empleo aumentará un 1,8% en 2026 —frente al 3,1% esperado para 2025— y que la tasa de paro descenderá hasta el 9,7%, por debajo del 10,4% calculado para el cierre del año pasado.
La entidad subraya que la “situación de la economía española es relativamente positiva”, si bien advierte de que persisten retos importantes para mantener el actual patrón de crecimiento en el medio plazo.
En este contexto, CaixaBank Research anticipa que el gasto de los hogares y la inversión “seguirán impulsando la economía en los próximos meses”, apoyados también en el efecto todavía favorable de las rebajas de los tipos de interés aplicadas el año pasado.
El informe añade que el dinamismo demográfico, “impulsado por la inmigración”, “previsiblemente seguirá apoyando el empleo y el consumo”, contribuyendo así a sostener la actividad económica.
Riesgos y desequilibrios para la economía española
En el capítulo de riesgos, CaixaBank Research advierte de que el entorno exterior “no es favorable”, dado que los principales socios comerciales de España mantienen un ritmo de expansión limitado, lo que condiciona el impulso procedente del sector exterior.
El documento también llama la atención sobre el “desequilibrio creciente en el sector inmobiliario”, caracterizado por un fuerte repunte de la demanda que no se ve acompañado por un incremento equivalente de la oferta. Esta brecha está provocando un aumento del déficit de vivienda en las áreas con mayor presión de demanda.
Por último, el informe identifica el débil avance de la productividad como otro de los grandes retos estructurales de la economía española. En este sentido, remarca que “todas las comunidades autónomas cuentan con algunas dimensiones en las que pueden apoyarse para seguir mejorando su productividad”, lo que abre margen para reforzar el crecimiento potencial en los próximos años.