La presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, ha reclamado este martes que la Unión Europea refuerce su “autonomía estratégica” en los campos de la energía y la defensa, con el fin de no “seguir dependiendo” de los combustibles fósiles ni de la protección militar de Estados Unidos, en un contexto internacional “turbulento” marcado por conflictos como la guerra en Irán.
“Está claro que en el último año se ha puesto de manifiesto que Europa tiene que reforzar su autonomía estratégica en dos ámbitos, el de la energía y el de la seguridad y la defensa. No podemos seguir dependiendo de los combustibles fósiles, no podemos seguir dependiendo de los Estados Unidos como el protector de la seguridad de Europa”, ha advertido.
En declaraciones a los medios, Calviño ha subrayado que la escalada de violencia en Oriente Próximo “claramente genera un reto importante para Europa” y evidencia la “urgencia” de que el continente reduzca “la excesiva dependencia de los combustibles fósiles”.
Según ha señalado, la guerra en Irán, desencadenada por los ataques de EEUU e Israel en ese país, “abre un nuevo escenario de mayores costes energéticos, de freno del crecimiento económico a nivel mundial”, de modo que “es muy importante que Europa refuerce su autonomía estratégica en el ámbito de la energía”.
A pesar de ello, ha destacado que tanto la UE como España afrontan esta situación en mejor posición que durante la guerra en Ucrania, gracias a una diversificación más amplia de las fuentes de suministro y a una menor exposición al gas y al petróleo, fruto del avance de las energías renovables.
Asimismo, ha insistido en que las decisiones que adopten los Estados y organismos como el BEI deben basarse en la “prudencia” y en una estrecha coordinación, con el objetivo de minimizar los costes y maximizar el impacto, y así “mantener la estabilidad financiera” en un escenario internacional “muy incierto”.
Antes, en un acto organizado por el Real Instituto Elcano, Calviño ha detallado que el BEI se ha fijado como meta para 2026 seguir incrementando la financiación —actualmente en un máximo histórico de 100.000 millones de euros anuales— dirigida a proyectos vinculados, entre otros, al ámbito de la defensa, con la intención de que sean cada vez más “paneuropeos o transnacionales”, en campos como la movilidad militar o la investigación.
Un “cambio profundo” del orden internacional y presiones sobre Europa
“Estamos viviendo en este momento un cambio profundo del orden internacional” que ha vertebrado a Occidente y al resto del mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que ahora se acelera de forma vertiginosa, ha explicado Calviño en su conversación con el presidente del Real Instituto Elcano, José Juan Ruiz.
La presidenta del BEI ha alertado de que los principios básicos de la UE “están siendo puestos en cuestión o directamente atacados”, por lo que ha apelado a la unidad: “La unión hace la fuerza”, ha recordado.
En este sentido, ha denunciado los “esfuerzos que se están poniendo para destruir la UE” y ha advertido de que hay “mucha gente interesada” en proyectar la idea de que Europa es un continente envejecido y débil, sin capacidad para desempeñar un papel relevante en el nuevo equilibrio global.
A su juicio, esa visión “no se corresponde con la realidad en absoluto”, ya que percibe en Europa un ecosistema de startups “igual de bueno” que el de EEUU y considera que, aunque persisten algunos “retos”, una vez superados “Europa va a seguir siendo lo que es, una superpotencia” económica, democrática y tecnológica a escala internacional.
Calviño ha comparado también la respuesta europea ante las distintas crisis de las últimas décadas: desde la crisis financiera de 2007-2008 —que, en su opinión, se gestionó mal y supuso una “década perdida” para España en términos de crecimiento, bienestar e inversión—, pasando por la gestión de la pandemia de covid —con hitos como el desarrollo acelerado de la vacuna y el programa Next Generation—, hasta la falta de coordinación adecuada ante la guerra en Ucrania o la “mayor determinación de actuar” mostrada ahora frente a la crisis derivada del conflicto en Oriente.
Acuerdos comerciales para construir un mundo mejor
Durante el foro “Geoeconomía en tiempos de incertidumbre”, Nadia Calviño ha contrapuesto el auge del proteccionismo y la guerra arancelaria impulsada por países como EEUU con la estrategia de acuerdos comerciales de la UE —como el de Mercosur— y de otros socios, lo que, a su juicio, demuestra que “hay un conjunto de países que quieren construir un mundo mejor” y que siguen apostando por la cooperación internacional.
Por ello, ha pedido no quedarse “parados” y ha citado una consulta del BEI a miles de empresas estadounidenses que revela que estas son las más perjudicadas por la guerra arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump. También ha cuestionado la exaltación de los “liderazgos fuertes”.
“No necesitamos liderazgos que van cada vez más directos a la dictadura” y a recortar libertades y derechos de la ciudadanía, ha denunciado. “En este mundo turbulento, lo que necesitamos es un espacio de calma”, ha añadido.
Finalmente, ha remarcado la relevancia de avanzar en la unión de mercados y de capitales en Europa, ha pronosticado que “va a haber más países que van a querer unirse al euro digital” y ha defendido la necesidad de seguir trabajando para escalar las empresas europeas.
“Cuando veamos que hay empresas europeas que consiguen 500 millones, 1.000 millones de euros de inversores europeos” o que se financian en las bolsas europeas por esos importes y permanecen en el continente para convertirse en “campeones globales”, será la prueba de que Europa ha alcanzado el “éxito”, concluye: “Habremos triunfado”.