Casi cuatro de cada diez empresas españolas fundadas en 2019 han echado el cierre, según Iberinform

Casi el 40% de las empresas creadas en 2019 ha cerrado. El estudio de Iberinform revela una alta mortalidad y subraya la importancia de la gestión financiera.

2 minutos

Porcentaje de empresas supervivientes de todas las creadas en el año IBERINFORM

Publicado

2 minutos

El 39% de las empresas que se constituyeron en 2019, el ejercicio inmediatamente anterior a la pandemia, han cesado su actividad, según los últimos registros de Iberinform. La firma subraya la relevancia de “una gestión financiera prudente y una selección cuidadosa de los clientes” como elementos clave para garantizar la viabilidad de los proyectos a largo plazo.

El informe también constata que el 73% de las compañías que se pusieron en marcha en 2007, justo antes de la gran recesión, han desaparecido. Este dato pone de manifiesto la “fragilidad” de la continuidad empresarial y, en este contexto, Iberinform señala el riesgo de impago como uno de los factores más determinantes en la capacidad de resistencia de un negocio.

De acuerdo con el estudio, la aportación inicial de capital posibilita que la mayoría de las nuevas sociedades superen sus primeros 24 meses de trayectoria. La tasa de supervivencia se sitúa en el 99% durante el primer año y desciende al 97% en el segundo, dos puntos menos, lo que refleja que el arranque suele estar relativamente protegido por esa financiación de partida.

Sin embargo, las empresas que no logran generar ingresos suficientes ni sortear los retos de la fase inicial —ya sea por carencia de recursos financieros, elevada presión competitiva, una gestión del riesgo demasiado conservadora o transformaciones en su mercado objetivo— encaran un panorama mucho más incierto. El análisis identifica el tercer año de vida como el periodo con mayor mortalidad empresarial, con una tasa de supervivencia del 80%.

El cuarto ejercicio figura como el segundo tramo más crítico: la tasa retrocede 11 puntos, hasta el 69%, lo que implica que aproximadamente uno de cada cuatro proyectos empresariales termina quebrando entre el tercer y el cuarto año desde su creación.

A partir de ahí, los porcentajes de cierre se moderan, aunque la estadística refleja que la mitad de las iniciativas empresariales no alcanza los diez años de existencia. La tasa de supervivencia se reduce hasta el 48% en ese horizonte temporal y, al llegar a los 15 años, el porcentaje de compañías que siguen activas se limita aún más; desde entonces, las probabilidades de continuidad tienden a estabilizarse.

Entre los elementos que condicionan la capacidad de las empresas españolas para mantenerse operativas y generar beneficios, Iberinform destaca la necesidad de innovar para conservar la competitividad en su sector, disponer de información actualizada sobre la evolución del mercado para adaptar su oferta y aplicar una gestión financiera rigurosa de los flujos de caja y de los riesgos de crédito asociados a su cartera de clientes.