Casi uno de cada dos españoles expresa inquietud ante la posibilidad de que sus vacaciones se vean canceladas o interrumpidas por la inestabilidad internacional actual y por el cierre temporal de determinados espacios aéreos.
De acuerdo con el último estudio del comparador de seguros de viaje Rastreator, este temor ha incrementado el interés por las pólizas de cancelación, aunque un 25% de los encuestados admite que no suele contratar nunca este tipo de seguros.
La responsable de seguros de viaje de Rastreator, Carmen Reverte, subraya que, en contextos de conflicto armado, resulta clave diferenciar qué supuestos están incluidos en la póliza y cuáles quedan excluidos.
Por regla general, los conflictos o guerras ya declarados oficialmente antes de firmar el seguro no se consideran un hecho imprevisto y, por tanto, no suelen estar cubiertos. Además, las recomendaciones oficiales de no viajar emitidas por el Ministerio de Asuntos Exteriores suelen dejar sin efecto la cobertura de cancelación si el seguro se contrata después de dichas advertencias.
En lo relativo a las coberturas concretas, y según las condiciones de cada póliza, el seguro puede llegar a reembolsar los gastos no recuperables de vuelos y alojamiento cuando el conflicto impacta directamente en el destino, siempre que esta circunstancia figure entre las causas contempladas.
Si la inestabilidad surge una vez iniciado el viaje, algunas aseguradoras cubren los gastos de regreso anticipado o la ampliación de la estancia por cierre de fronteras, hasta el límite establecido en el contrato. Sin embargo, el análisis recalca que el miedo o la simple prevención del viajero no se consideran motivos válidos de anulación, salvo que se haya contratado un seguro de libre desistimiento.
El informe también pone de manifiesto una falta de planificación en la forma de contratar: el 40% de los españoles suscribe el seguro apenas un mes antes de viajar y un 22% lo hace solo en los días previos a la salida.
Desde el comparador recuerdan que, si se produce el cierre del espacio aéreo, la obligación de devolver el importe del billete corresponde directamente a la aerolínea, y el pasajero puede presentar una reclamación ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) si la compañía no responde dentro de los plazos marcados.
Por último, Rastreator aconseja contratar la póliza en el momento de reservar el viaje y revisar con detalle las condiciones particulares.
El seguro de cancelación puede garantizar el reembolso total o parcial del dinero invertido siempre que se conserven todas las facturas y la causa del siniestro no aparezca de forma expresa entre las exclusiones por actos de guerra o situaciones preexistentes.