Catar alerta de que la guerra puede hundir la economía si se frenan las exportaciones de energía

Catar y el FMI alertan de que la guerra en Oriente Próximo puede disparar la energía y golpear con fuerza al crecimiento mundial.

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El ministro de Energía de Catar, Saad al-Kaabi, que también ejerce como presidente y consejero delegado de QatarEnergy, ha alertado de que el conflicto abierto en Oriente Próximo tras el ataque a Irán por parte de Israel y Estados Unidos podría desembocar en que todos los países exportadores de energía de la zona detengan su producción en cuestión de semanas. Según sus cálculos, este escenario podría disparar el precio del petróleo hasta los 150 dólares por barril y "hundir las economías mundiales".

El barril de crudo Brent, referencia para el mercado europeo, llegaba a negociarse este viernes a 89,52 dólares, su nivel más elevado desde abril de 2024, tras un repunte de algo menos del 5% frente al cierre de la sesión anterior. Con ello, el encarecimiento acumulado desde el pasado viernes se sitúa en el 23%, encadenando así su semana más alcista desde 2020.

En una entrevista con el diario británico 'Financial Times', Saad al-Kaabi explica que, incluso en el caso de que las hostilidades cesaran de inmediato, Catar necesitaría "semanas o meses" para restablecer con normalidad el flujo de suministro después del ataque con drones iraníes contra su mayor planta de gas natural licuado (GNL), incidente que llevó a QatarEnergy a declarar esta semana fuerza mayor.

Aunque Catar solo destina a Europa una parte reducida de sus exportaciones de gas, el responsable catarí considera que el continente europeo se vería duramente golpeado, ya que los compradores asiáticos estarían en disposición de superar las ofertas europeas en la puja por el gas disponible en el mercado internacional, mientras que otros productores del Golfo no podrían atender sus compromisos contractuales.

"Esperamos que todos los que no han declarado fuerza mayor lo hagan en los próximos días si esto continúa. Todos los exportadores de la región del Golfo tendrán que declarar fuerza mayor", afirma Kaabi, quien advierte además de que "si no lo hacen, en algún momento tendrán que afrontar la responsabilidad legal, y es su decisión", añade.

El ministro de Energía catarí opina que, si la guerra en la zona se prolonga durante varias semanas, el crecimiento del PIB mundial se resentirá, ya que el coste de la energía aumentará para todos los países, se registrarán desabastecimientos de determinados bienes y se desencadenará un efecto dominó en las cadenas industriales que no podrán obtener los insumos necesarios. "Esto derrumbará las economías del mundo", declaró. "Esto hundirá las economías del mundo", ha sentenciado.

Por su parte, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ha avisado este viernes de que un encarecimiento sostenido del 10% en los precios de la energía se trasladaría a la inflación con un incremento de cuatro décimas y recortaría entre una y dos décimas el crecimiento económico.

"Si se produce un aumento del 10% en los precios de la energía y este se mantiene durante un año, la inflación subiría 40 puntos básicos y el crecimiento se desaceleraría entre 0,1 o 0,2 (puntos porcentuales)", ha estimado la economista búlgara durante una entrevista con BloombergTV, recogida por Europa Press.

En esta línea, ante la crisis desencadenada por los ataques a Irán de Estados Unidos e Israel, la responsable del FMI ha remarcado que la clave será la duración del conflicto, que ya ha impulsado al alza las cotizaciones energéticas, ha deteriorado la confianza y ha provocado interrupciones en el turismo y en los flujos comerciales.

Ante este panorama, Georgieva considera imprescindible que los bancos centrales se mantengan vigilantes tanto respecto a la evolución de los precios como de los tipos de cambio, al tiempo que ha reiterado su llamamiento a los gobiernos para que "tengan mucho cuidado con cómo utilizan sus reservas" y aprovechen los periodos de bonanza para volver a reforzarlas.