El consejero delegado de Celsa, Jordi Cazorla, ha reiterado en una entrevista concedida al diario ‘Expansión’ y difundida por Europa Press este martes que la compañía “está saneada” y que se encuentra analizando distintas alternativas para seguir creciendo, tanto mediante el desarrollo interno de su actividad como a través de adquisiciones.
Según ha indicado, la intención del grupo pasa por adquirir compañías situadas “aguas arriba y aguas abajo” dentro de la cadena de valor del sector, con el objetivo de reforzar su posición y ampliar su presencia en las distintas fases del negocio.
Cazorla ha recordado que la empresa “funciona con normalidad” tras la refinanciación de la deuda acometida después del cambio de control producido en noviembre de 2023, operación que ha permitido reordenar su estructura financiera.
El máximo responsable de Celsa ha subrayado que el pasivo “está ahora por debajo de tres veces el Ebitda” y ha avanzado que esta nueva situación financiera permitirá un ahorro anual de 80 millones de euros en costes asociados a la financiación.
Además, ha precisado que el plan de inversiones puesto en marcha en junio de 2024 ya ha contribuido con 115 millones al Ebitda de la compañía, y que las proyecciones apuntan a que esta cifra se eleve hasta los 176 millones al cierre del ejercicio, consolidando así la mejora de la rentabilidad.