CCOO del Hábitat ha vuelto a poner el foco este jueves en la siniestralidad laboral, que a su juicio “no cesa”, y ha instado a cerrar un Pacto de Estado para combatir de forma efectiva este problema, aprovechando la celebración, el 28 de abril, del Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
Bajo el lema “La clave está en anticiparse. Ningún riesgo sin identificar. Ningún puesto sin evaluar. #ExigePrevención”, la organización sindical ha puesto en marcha una nueva campaña, vinculada también a la declaración de 2026 como “Año de la Seguridad y Salud en el Trabajo” y al 30 aniversario de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
La federación ha subrayado que, pese a estas efemérides, en los sectores que agrupa “todavía queda mucho por hacer” y sigue reclamando una “prevención real”, al considerar que se trata de un problema estructural “que hay que atajar con acciones concretas”.
En esta línea, el secretario general de CCOO del Hábitat, Daniel Barragán Burgui, ha recordado que llevan años “denunciando esta combinación fatal” y ha advertido de que no pueden consentir que 2026 se quede solo en “un titular”, motivo por el que insisten en la necesidad de un Pacto de Estado contra la “siniestralidad laboral”.
“Garantizar la protección de las personas trabajadoras es clave para avanzar”, ha enfatizado la secretaria de Salud Laboral y Política Energética de la federación, Aida Suárez Couceiro, reforzando la idea de que la prevención debe situarse en el centro de las políticas públicas y empresariales.
Con este objetivo, CCOO del Hábitat recalca que las plantillas no deben verse sometidas a riesgos que desconocen ni asumir tareas que no figuran en las evaluaciones de riesgos, insistiendo en la necesidad de identificar y evaluar todas las funciones que se realizan en los centros de trabajo.
Entre las medidas planteadas, la federación propone aplicar coeficientes reductores de la edad de jubilación, una reivindicación que ha comenzado en el sector de la construcción y que prevé extender posteriormente a otras actividades especialmente penosas o peligrosas.
“Necesitamos coeficientes reductores de la edad de jubilación para las profesiones más penosas y peligrosas de los sectores que representamos, y los necesitamos ya, es cuestión de justicia”, ha remarcado Barragán, defendiendo que esta herramienta es fundamental para proteger la salud de quienes desarrollan trabajos de mayor riesgo.