CCOO Euskadi ha mostrado su oposición al ERE planteado por Tubos Reunidos y ha calificado como “golpe muy duro” la cifra de despidos comunicada este lunes, que se suma al parón de la actividad en la acería de Amurrio, instalación que el sindicato ve “muy difícil que vuelvan a hacer funcionar”.
En declaraciones a Europa Press, fuentes de la organización sindical han aludido a los planes de la compañía de activar un Expediente de Regulación de Empleo que afectaría a 301 empleados de las plantas de Amurrio y Trapagaran, así como a la decisión de detener la actividad de la acería, sin que la empresa haya precisado todavía si se trata de un cierre definitivo.
Desde CCOO han reiterado su rechazo frontal a este ERE y consideran “un golpe muy duro” que se contemple el despido de más de 300 trabajadores.
El sindicato, además, se ha mostrado muy pesimista respecto al porvenir de la acería, al entender que será “muy difícil que la vuelvan a hacer funcionar”. A su juicio, Tubos Reunidos persigue principalmente “ahorrar costes” y, “con medidas de ahorro”, transformar una compañía “grande con salarios buenos” en otra “con gente con peores condiciones”.
Por este motivo, CCOO ha señalado que rechaza “de plano” las iniciativas puestas sobre la mesa y sostiene que deberían “buscar soluciones de otro tipo -que las hay-” para afrontar la situación que atraviesa la empresa.