Comisiones Obreras (CCOO) sostiene que el Ejecutivo tiene que asegurar recursos públicos con el fin de limitar el impacto del encarecimiento de los precios en los hogares que pudiera derivarse de la guerra en Irán “y no a engordar los márgenes de beneficio empresariales”.
Según los datos difundidos este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa interanual del Índice de Precios al Consumo (IPC) se mantiene en el 2,3% en febrero. El grupo que registra una inflación más elevada respecto al mismo mes del año anterior es la hostelería, con un 4,8%, mientras que los alimentos avanzan por encima del 3%.
“Con este dato de inflación, los salarios ganan poder adquisitivo hasta febrero, a la espera del repunte de los precios que pueda provocar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y su impacto sobre los precios de los combustibles”, ha subrayado el sindicato en una nota.
CCOO ha hecho llegar al Gobierno su inquietud por el aumento “injustificado” de los precios de la gasolina y del diésel que se viene observando desde el estallido del conflicto.
“Estas empresas están aprovechando la situación para impulsar sus márgenes de beneficio, como ya hicieron en 2022, cuando Rusia inició la guerra contra Ucrania”, ha indicado el secretario confederal de Estudios y Discurso de CCOO, Carlos Gutiérrez.
En este contexto, y aunque ha insistido en que todavía es pronto, Gutiérrez ha apuntado que, si finalmente fuera preciso activar fondos públicos para contener la escalada de precios derivada de la guerra, “el Gobierno debe garantizar que esos recursos se destinan a ese cometido, a contener y reducir los precios, y no a engordar los márgenes de beneficio empresariales”.
“En todo caso, nos ponemos a disposición del Gobierno para realizar una evaluación permanente de la situación y negociar las medidas que, con carácter gradual y escalonado, pudieran ponerse en marcha para proteger el empleo, el tejido productivo y las rentas de ciudadanos y trabajadores”, ha remachado el dirigente sindical.