La CEOE ha advertido de que los datos de creación de empleo de marzo reflejan diferencias estructurales según el tamaño empresarial. Mientras las compañías con más de 499 empleados registran un incremento del 5,8%, las firmas con plantillas de entre uno y dos trabajadores no muestran ningún avance en ocupación.
En su comunicado, la patronal subraya que las empresas mantienen su compromiso con el empleo, pese a un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y por un fuerte aumento de los costes laborales y de producción.
La organización empresarial realiza este análisis tras la publicación este lunes de las cifras de afiliación y paro correspondientes a marzo, que recogen una evolución positiva del mercado laboral, apoyada en el impulso que la Semana Santa ha dado a la actividad económica.
La CEOE pone en valor que la afiliación media se sitúe en 21,9 millones de personas y que, en términos desestacionalizados, se haya superado el umbral de los 22 millones. No obstante, recalca que España continúa liderando las tasas de desempleo en la Zona Euro, pese a que el número de parados ronda los 2,4 millones, el registro más bajo en un mes de marzo desde 2008.
Riesgos y frenos para la actividad empresarial
Desde la patronal señalan que la inseguridad jurídica derivada de cambios regulatorios “frecuentes” e “inesperados” se ha convertido en uno de los principales motivos de inquietud para las empresas, condicionando sus decisiones de inversión en un contexto en el que los costes laborales siguen al alza sin incrementos equivalentes de productividad.
A este factor se añade un escenario geopolítico complejo y con riesgos significativos para la actividad económica, que impacta con especial dureza en microempresas y pequeñas compañías, consideradas “núcleo esencial” del tejido productivo español.
Ante este panorama, la CEOE reclama políticas que refuercen la competitividad empresarial y que eviten nuevas cargas, costes adicionales o gravámenes que puedan frenar la inversión y limitar la capacidad de generar empleo estable y de calidad.
“Sólo con un entorno regulatorio predecible y una política económica orientada a la productividad será posible que las empresas desplieguen plenamente su potencial como motor de progreso económico, cohesión social y creación de oportunidades laborales”, ha defendido la patronal.