La patronal española ha elevado este martes el tono frente al Ministerio de Trabajo. CEOE y CEPYME han anunciado que no acudirán a la mesa convocada para el próximo 12 de marzo sobre la denominada “democratización de las empresas”, tras la reunión extraordinaria celebrada este lunes por su Comité Ejecutivo.
Las organizaciones empresariales consideran que la propuesta impulsada por el departamento que dirige Yolanda Díaz constituye “un nuevo ejercicio de intervencionismo” y supone, además, una vulneración del derecho a la propiedad privada.
En un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica, las patronales critican la oportunidad de la iniciativa. El conflicto armado en Oriente Próximo, advierten, amenaza con desencadenar una nueva crisis económica global. Por ello, consideran “sorprendente” que el Ministerio de Trabajo centre su agenda en lo que califican como un ataque “populista y de fuerte carga ideológica” contra el mundo empresarial, con posibles efectos negativos sobre la confianza económica.
Déficit democráctico en el funcionamiento de las empresas
Según sostienen CEOE y CEPYME, este tipo de planteamientos no contribuye a mejorar el clima empresarial en España. Al contrario, alertan de que iniciativas de esta naturaleza podrían incrementar la desconfianza y desincentivar la inversión en el país, en un momento en el que la estabilidad económica resulta especialmente necesaria.
Las organizaciones empresariales rechazan también la premisa que, a su juicio, subyace en el debate: la existencia de un déficit democrático en el funcionamiento de las empresas. Para la patronal, volver a plantear este argumento implica rescatar un modelo socioeconómico que consideran propio de regímenes autoritarios del pasado. Además, sostienen que esta narrativa supone un nuevo menosprecio a la negociación colectiva, que definen como uno de los espacios “más genuinamente democráticos” del sistema laboral español y cuya naturaleza queda recogida en la Constitución.
En el plano jurídico, las patronales recuerdan que el artículo 38 de la Constitución protege la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Asimismo, subrayan que el Estatuto de los Trabajadores reconoce a las empresas la capacidad de organización y dirección, competencias que, a su entender, quedarían gravemente relegadas con la propuesta del Ministerio.
La vía de la negociación colectiva
Pero más allá del contenido concreto de la iniciativa, CEOE y CEPYME ponen el foco en la forma en la que se ha planteado el debate. Las patronales reprochan al Ministerio de Trabajo haber impulsado en los últimos años diversas reformas laborales sin el consenso del diálogo social, un proceso que —según advierten— podría terminar erosionando la democracia dentro del propio ámbito empresarial.
En cualquier caso, recuerdan que el ordenamiento jurídico español permite a cualquier ciudadano constituir una empresa y asumir el riesgo empresarial mediante la inversión de sus propios recursos.
Con este escenario, el Comité Ejecutivo de ambas organizaciones ha decidido no participar en la mesa de negociación abierta por el Gobierno sobre la democratización de la empresa. En su lugar, aseguran que seguirán apostando por la negociación colectiva como vía principal de entendimiento entre empresas y trabajadores, así como por la defensa de los principios constitucionales que sustentan el actual modelo económico.