CEOE y CEPYME plantan al Gobierno en la mesa sobre la “democratización de las empresas”

Las organizaciones empresariales consideran que la propuesta impulsada por el departamento que dirige Yolanda Díaz constituye “un nuevo ejercicio de intervencionismo” y supone, además, una vulneración del derecho a la propiedad privada

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La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi Eduardo Parra - Europa Press

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La patronal española ha elevado este martes el tono frente al Ministerio de Trabajo. CEOE y CEPYME han anunciado que no acudirán a la mesa convocada para el próximo 12 de marzo sobre la denominada “democratización de las empresas”, tras la reunión extraordinaria celebrada este lunes por su Comité Ejecutivo.

Las organizaciones empresariales consideran que la propuesta impulsada por el departamento que dirige Yolanda Díaz constituye “un nuevo ejercicio de intervencionismo” y supone, además, una vulneración del derecho a la propiedad privada.

En un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica, las patronales critican la oportunidad de la iniciativa. El conflicto armado en Oriente Próximo, advierten, amenaza con desencadenar una nueva crisis económica global. Por ello, consideran “sorprendente” que el Ministerio de Trabajo centre su agenda en lo que califican como un ataque “populista y de fuerte carga ideológica” contra el mundo empresarial, con posibles efectos negativos sobre la confianza económica.

Déficit democráctico en el funcionamiento de las empresas

Según sostienen CEOE y CEPYME, este tipo de planteamientos no contribuye a mejorar el clima empresarial en España. Al contrario, alertan de que iniciativas de esta naturaleza podrían incrementar la desconfianza y desincentivar la inversión en el país, en un momento en el que la estabilidad económica resulta especialmente necesaria.

Las organizaciones empresariales rechazan también la premisa que, a su juicio, subyace en el debate: la existencia de un déficit democrático en el funcionamiento de las empresas. Para la patronal, volver a plantear este argumento implica rescatar un modelo socioeconómico que consideran propio de regímenes autoritarios del pasado. Además, sostienen que esta narrativa supone un nuevo menosprecio a la negociación colectiva, que definen como uno de los espacios “más genuinamente democráticos” del sistema laboral español y cuya naturaleza queda recogida en la Constitución.

En el plano jurídico, las patronales recuerdan que el artículo 38 de la Constitución protege la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Asimismo, subrayan que el Estatuto de los Trabajadores reconoce a las empresas la capacidad de organización y dirección, competencias que, a su entender, quedarían gravemente relegadas con la propuesta del Ministerio.

La vía de la negociación colectiva

Pero más allá del contenido concreto de la iniciativa, CEOE y CEPYME ponen el foco en la forma en la que se ha planteado el debate. Las patronales reprochan al Ministerio de Trabajo haber impulsado en los últimos años diversas reformas laborales sin el consenso del diálogo social, un proceso que —según advierten— podría terminar erosionando la democracia dentro del propio ámbito empresarial.

En cualquier caso, recuerdan que el ordenamiento jurídico español permite a cualquier ciudadano constituir una empresa y asumir el riesgo empresarial mediante la inversión de sus propios recursos.

Con este escenario, el Comité Ejecutivo de ambas organizaciones ha decidido no participar en la mesa de negociación abierta por el Gobierno sobre la democratización de la empresa. En su lugar, aseguran que seguirán apostando por la negociación colectiva como vía principal de entendimiento entre empresas y trabajadores, así como por la defensa de los principios constitucionales que sustentan el actual modelo económico.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Foto: Alberto Ortega - Europa Press.

Garamendi: "Con la que esta cayendo, este es un debate absurdo"

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, arremetió este martes contra el Ministerio de Trabajo por plantear, “con la que está cayendo”, el “debate absurdo” sobre la entrada de los sindicatos en los consejos de administración de las compañías, iniciativa que el departamento que dirige Yolanda Díaz define como “democratizar la empresa”.

En un encuentro sobre transición energética y sostenibilidad organizado por Deloitte, Garamendi detalló ante los medios los motivos por los que la patronal ha decidido no sumarse a la negociación abierta por Trabajo para abordar esta reforma en la estructura interna de las sociedades.

El máximo responsable de la CEOE calificó de “incomprensible” que el Gobierno abra ahora debates que, a su juicio, “sólo crean falta de confianza e inestabilidad” y terminarán dañando la llegada de inversión.

Trabajo ha citado este jueves la primera reunión de la mesa de diálogo social sobre la llamada democratización de las empresas, después de presentar en febrero un informe elaborado por un grupo de expertos. En ese documento se propone que los trabajadores ocupen un tercio de los asientos en el consejo de administración en empresas de entre 50 y 1.000 empleados y la mitad de los puestos en aquellas con más de 1.000 trabajadores.

Para reforzar la presencia de los empleados en el capital, el informe sugiere fijar umbrales legales mínimos, de forma que se abra la propiedad a los trabajadores al menos en un 2% y se alcance un mínimo del 10% en las grandes corporaciones.

"Esto, ¿cómo se come?"

“Se lanzan ideas para que la gente no invierta y, además, con temas y premisas totalmente absurdas. ¿Qué es eso de que en las empresas no hay democracia? ¿Vamos a hablar ahora de que hay que regalar el 10% de las compañías a los trabajadores? ¿Vamos a hablar ahora de que el 50% del consejo de administración sean los sindicatos? ¿Esto cómo se come, por ejemplo, en la banca, que tienen que hacer los consejeros unos test ante la Unión Europea durísimos? Es que, sinceramente, son debates absurdos que se ponen encima de la mesa para crear inestabilidad”, ha criticado Garamendi.

En esta línea, el dirigente empresarial remarcó que la organización que preside “no puede sentarse a una mesa” de negociación que, en su opinión, parte de “una premisa absurda”.