China abre dos investigaciones comerciales contra Estados Unidos en represalia por las medidas de Washington

China responde a Washington con dos investigaciones comerciales por trabas a sus exportaciones y a las cadenas de suministro globales.

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El Ministerio de Comercio de China ha comunicado la puesta en marcha de dos investigaciones sobre los supuestos obstáculos que Estados Unidos estaría aplicando para interferir en las cadenas de suministro y poner trabas a las exportaciones chinas de productos ecológicos y relacionados con las energías renovables.

Con esta decisión, Pekín responde a las pesquisas iniciadas por Washington a mediados de marzo contra China y otros países al amparo de la Sección 301(b) de la Ley de Comercio de 1974, un mecanismo que podría permitir a la Administración Trump fijar aranceles adicionales a las importaciones procedentes de estas economías.

El anuncio se produce, además, apenas unos días después de que el presidente estadounidense confirmara que su próxima reunión con el presidente chino, Xi Jinping, se celebrará en Pekín los días 14 y 15 de mayo.

El Ministerio de Comercio chino ha detallado este viernes la apertura de una investigación sobre las prácticas y medidas adoptadas por Estados Unidos en ámbitos vinculados al comercio “que perturban gravemente las cadenas de suministro globales”, entre ellas la restricción o prohibición de la entrada de productos chinos en el mercado estadounidense y la restricción o prohibición de la exportación de bienes de alta tecnología a China.

“Estas prácticas y medidas pueden perjudicar gravemente los intereses comerciales de las empresas chinas, y se sospecha que algunas de ellas violan las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otros tratados o acuerdos económicos y comerciales celebrados o suscritos conjuntamente por China y Estados Unidos”, señala el comunicado.

En paralelo, una segunda investigación de las autoridades chinas se centrará en las prácticas y decisiones de Estados Unidos que dificultan el comercio de productos ecológicos en ámbitos comerciales, incluyendo las limitaciones a las exportaciones de este tipo de bienes hacia el mercado estadounidense, la ralentización en la puesta en marcha de nuevos proyectos energéticos y las restricciones a la cooperación en tecnologías vinculadas a productos ecológicos.