China incorpora a siete compañías europeas de defensa a su lista de control

China añade a siete empresas europeas de defensa a su lista de control de exportaciones por su vínculo con ventas de armas a Taiwán.

1 minuto

Imagen de archivo de una bandera de China. JULIEN DELFOSSE / DPPI Media / AFP7 / Europa Press

Publicado

1 minuto

El Ministerio de Comercio de China ha decidido añadir a siete compañías europeas del ámbito de la defensa a su lista de control de exportaciones, al vincularlas con operaciones de venta de armamento a Taiwán y justificar la medida en la necesidad de proteger su seguridad e intereses nacionales.

Las firmas señaladas son las belgas Herstal y Grupo FN Browning; la alemana Hensoldt; y las checas Omnipol, Excalibur Armory, SpaceKnow y VZLU Aerospace.

Tras su incorporación al listado de control de exportaciones de Pekín, queda vetada la comercialización de productos de doble uso con estas siete empresas, así como que entidades y particulares extranjeros transfieran o suministren a dichas compañías artículos de doble uso procedentes de China, instando además a que cualquier operación de este tipo actualmente en marcha se detenga de forma inmediata.

En situaciones excepcionales en las que la exportación se considere estrictamente necesaria, el exportador tendrá que cursar una solicitud específica ante el Ministerio de Comercio.

Se trata de la primera ocasión en que Pekín decide incluir en su “lista negra” a empresas de la Unión Europea, una decisión que trasciende pocas horas después de que Bruselas ampliara a varias compañías chinas las medidas dirigidas a evitar la elusión de las sanciones aplicadas a Rusia y Bielorrusia.

Un portavoz del Ministerio de Comercio de China indicó al periódico estatal “Global Times”, que Pekín ha informado a la UE por medio del mecanismo de diálogo bilateral sobre control de exportaciones, recalcando que las medidas se limitan a un reducido grupo de entidades vinculadas a la venta de armas a Taiwán o que han cooperado con las autoridades taiwanesas y que solo abarcan artículos de doble uso, por lo que no afectarán al comercio ni a las relaciones económicas habituales entre China y la UE.