The Coca-Cola Company, el mayor grupo mundial de refrescos, registró entre enero y marzo un beneficio neto atribuido de 3.924 millones de dólares (3.354 millones de euros), lo que representa un avance del 18% frente al mismo periodo del año anterior.
La facturación operativa de Coca-Cola ascendió a 12.472 millones de dólares (10.666 millones de euros), un 12% más en términos interanuales. Los costes de los bienes vendidos se situaron en 4.620 millones de dólares (3.950 millones de euros), un 11% superiores, mientras que los gastos de ventas, generales y administrativos aumentaron un 7%, hasta 3.472 millones de dólares (2.970 millones de euros).
Por áreas geográficas, Norteamérica se mantiene como el principal motor de ingresos, con 4.893 millones de dólares (4.187 millones de euros), un 12% más. A continuación figura la región de EMEA (Europa, Oriente Medio y África), donde la cifra de negocio creció un 13%, hasta 3.012 millones de dólares (2.577 millones de euros).
En Latinoamérica, la multinacional contabilizó unos ingresos de 1.678 millones de dólares (1.436 millones de euros), lo que implica un repunte del 14% respecto a hace un año. En contraste, en Asia Pacífico la facturación descendió un 6%, hasta 1.508 millones de dólares (1.290 millones de euros).
El segmento de embotelladoras contribuyó con ingresos de 1.640 millones de dólares (1.403 millones de euros), un incremento del 12% durante el primer trimestre de 2025.
El beneficio por acción avanzó en la misma proporción que el beneficio neto atribuido, un 18%, al situarse en 0,91 dólares (0,78 euros), frente a los 0,71 dólares (0,61 euros) por título de un año antes.
Previsiones de Coca-Cola para 2026
De cara al ejercicio 2026, la compañía proyecta que sus ingresos aumenten entre un 4% y un 5%, y anticipa un crecimiento comparable del beneficio por acción, sin considerar el efecto del tipo de cambio ni las operaciones corporativas, de entre el 6% y el 7%.
En este escenario, Coca-Cola calcula que el impacto de las divisas sobre sus ingresos netos comparables será positivo, entre el 1% y el 2%. Por el contrario, los efectos derivados de adquisiciones y desinversiones podrían suponer un impacto negativo de alrededor del 4%, en parte por la venta pendiente de la embotelladora Coca-Cola Beverages Africa, cuya operación confía en cerrar en la segunda mitad del año.
“Nuestro desempeño este trimestre refleja nuestro firme compromiso de mantenernos cerca del consumidor, operar a nivel local y gestionar la complejidad. Sin embargo, aún podemos hacer mucho más en este entorno dinámico. Nuestro equipo está motivado por la oportunidad de consolidar la sólida base de la compañía”, ha indicado el consejero delegado de Coca-Cola, Henrique Braun.