El Ejecutivo colombiano ha aprobado un decreto presidencial que establece que los fondos de pensiones deberán destinar como mínimo el 70% de sus activos a inversiones en Colombia, con el objetivo de reforzar el flujo de recursos hacia la economía nacional.
Las Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantías (AFP) dispondrán de un plazo de adaptación de cinco años. Durante este periodo, tendrán que ir recortando gradualmente su cartera internacional hasta situarla en el 35% en un horizonte de tres años y en el 30% al cabo de cinco años.
En la actualidad, según “Bloomberg”, estas entidades gestionan más de 170.000 millones de dólares (145.302 millones de euros) en activos, de los cuales cerca de la mitad se encuentra colocada en mercados fuera de Colombia.
El decreto también contempla que las AFP deberán remitir a la Superintendencia Financiera de Colombia un documento técnico en el que se detallen las razones jurídicas, técnicas o financieras que justificarían un eventual incumplimiento del límite fijado.