El combustible de los aviones tiene los días contados: Europa dispone de "seis semanas" de reservas, según la AIE

El organismo internacional advierte de cancelaciones de vuelos, alzas de precios y un fuerte impacto global si persiste el bloqueo en el estrecho de Ormuz

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Aviones de Iberia | Europa Press

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La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha lanzado una advertencia de gran alcance sobre el impacto de la crisis energética derivada de las tensiones en Oriente Próximo, señalando que Europa podría disponer de apenas "seis semanas" de reservas de combustible de aviación si se prolongan las interrupciones en el suministro.

El director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, ha advertido en una entrevista con Associated Press de que la situación vinculada al estrecho de Ormuz constituye ya “la mayor crisis energética afrontada hasta ahora”, en un contexto de elevada inestabilidad en los mercados globales.

Riesgo de cancelaciones de vuelos y presión sobre precios

Según Birol, si no se restablece el flujo normal de petróleo y gas, Europa podría empezar a registrar cancelaciones de vuelos por escasez de queroseno, además de un aumento sostenido de los precios de la gasolina, el gas y la electricidad.

La advertencia llega en un momento en el que el barril de Brent se sitúa en torno a los 95 dólares, reflejando la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y el papel del estrecho de Ormuz como punto clave para el tránsito energético mundial.

Ormuz, el epicentro de la tensión energética

La AIE subraya que el estrecho de Ormuz continúa siendo un cuello de botella crítico, ya que por él transita una parte sustancial del petróleo y gas global. En este contexto, el organismo ha señalado que la reapertura plena del paso marítimo es la principal variable para estabilizar los mercados.

Birol también ha criticado los sistemas de peajes aplicados por Irán a determinados buques, advirtiendo de que este tipo de medidas podrían sentar un precedente en otras rutas estratégicas del comercio mundial.

El director de la AIE ha advertido además de que el impacto de la crisis no será uniforme. Los países más vulnerables serían, en primer lugar, varias economías de Asia, África y América Latina, que sufrirían antes las consecuencias del encarecimiento energético.

Con el tiempo, el deterioro se trasladaría también a Europa y Estados Unidos, afectando al crecimiento económico y alimentando nuevas presiones inflacionarias.

La AIE ya ha activado en meses anteriores liberaciones extraordinarias de reservas estratégicas entre sus países miembros para intentar amortiguar el impacto de la crisis. Sin embargo, el organismo insiste en que la evolución del conflicto en Irán y la situación en Ormuz serán determinantes para evitar un shock energético de mayor magnitud a escala global.