La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido someter a un examen en segunda fase la adquisición de activos de Intersport por parte de Decathlon, al haber identificado posibles riesgos para la competencia en la isla de Tenerife, según ha señalado en un comunicado.
El organismo presidido por Cani Fernández acordó el pasado 30 de marzo abrir la segunda fase del expediente sobre esta operación, que contempla la toma de control exclusivo por Decathlon de diversos activos de Intersport, actualmente en proceso de liquidación, dentro del mercado de venta de artículos deportivos en Tenerife.
En su análisis preliminar, la CNMC ha observado una fuerte concentración en el negocio de comercialización de productos deportivos, en particular en la venta de equipamiento, ropa y calzado deportivos de carácter técnico.
El regulador entiende que la transacción podría debilitar la presión competitiva en este mercado, debido a la presencia de barreras de entrada para nuevos operadores, entre ellas la dificultad para acceder a “ubicaciones físicas atractivas” en las que desarrollar la actividad comercial.
Según Competencia, este escenario podría derivar en riesgos como una “menor oferta y variedad” de productos deportivos —sobre todo de marcas de terceros—, un deterioro de la calidad y de la especialización del servicio, una menor cobertura geográfica o una reducción de los incentivos a innovar en los puntos de venta.
El supervisor ha indicado que Decathlon, que notificó la operación el pasado 31 de diciembre, ha planteado una serie de compromisos para tratar de paliar estos riesgos, aunque los considera “insuficientes” para solucionar los problemas detectados.
El paso a la segunda fase no implica un pronunciamiento definitivo sobre la operación. En esta nueva etapa, la CNMC podrá solicitar información adicional a los distintos operadores del sector, mientras que Decathlon y otros terceros interesados tendrán la oportunidad de presentar alegaciones en defensa de sus legítimos intereses.
Intersport España se declaró en marzo de 2025 en concurso de acreedores ante la imposibilidad de atender la deuda acumulada por la compañía. Tras fracasar el plan de viabilidad negociado con entidades financieras y acreedores, el Juzgado de lo Mercantil n.º 3 de Barcelona ordenó la liquidación de las sociedades del grupo, que integraban cerca de 120 tiendas en el mercado español, de las cuales 30 eran establecimientos propios y el resto franquicias.
Después de la liquidación de la filial ibérica, el pasado mes de noviembre Intersport asumió directamente las operaciones en España y Portugal y constituyó un grupo para el Sur de Europa, que integra las actividades de Francia, Bélgica, España y Portugal.