Correos cerró 2025 con un beneficio neto de 14,4 millones de euros, frente a los números rojos de 94 millones del ejercicio anterior, lo que le permite poner fin a una década marcada por las pérdidas, según ha comunicado la compañía postal pública.
Esta ganancia deja fuera el efecto de la provisión asociada al plan de rejuvenecimiento de la plantilla, acordado con la mayoría sindical de la empresa (CCOO, UGT y CSIF) y enmarcado en su último plan estratégico. En 2024, este ajuste tuvo un impacto negativo de 428 millones de euros, aunque la empresa no ha detallado todavía cuál ha sido su efecto en 2025.
Desde 2015, Correos venía acumulando resultados en negativo de forma continuada, con la única salvedad de 2019, ejercicio en el que logró un beneficio de 18 millones de euros.
La compañía atribuye la mejora a la aplicación del plan estratégico aprobado en julio de 2024, que introdujo un cambio profundo en el modelo de negocio y en la estructura organizativa. “La mejora de los resultados son fruto del aumento de los ingresos y de los esfuerzos de reducción de gasto”, sostiene la empresa.
La cifra de negocio, sin contar los ingresos extraordinarios por procesos electorales, avanzó un 2,5% en 2025 respecto al año anterior, hasta los 1.658 millones de euros. Este incremento se apoyó tanto en la evolución favorable de la actividad postal y de paquetería como en las nuevas vías de diversificación, entre las que figura la comercialización de seguros de AXA.
En cuanto a los costes, la puesta en marcha del Plan de Salidas Voluntarias se está ejecutando con más cautela de la contemplada en el Plan Estratégico, lo que ha limitado la rebaja del gasto de personal, que finalmente permaneció prácticamente inalterado frente al año precedente. Aun así, la empresa consiguió recortar el conjunto de los gastos de explotación en un 2% gracias a ahorros en servicios profesionales, acciones de promoción y otras partidas consideradas no esenciales.
Vuelta al Ebitda positivo y reducción de deuda
Como resultado de estas medidas, el resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 76 millones de euros, frente al dato negativo de 106 millones del año anterior, superando además el objetivo previamente fijado de 64 millones de euros. El margen de rentabilidad se situó en el 4%.
La mejora de los flujos de caja derivada de estos resultados permitió disminuir las necesidades de financiación y recortar la deuda neta en 174 millones de euros, un 20%, hasta quedar en 677 millones.
“Revertir rápidamente la situación de pérdidas de Correos y situarla en la senda de la rentabilidad era fundamental para estabilizar la situación económica y financiera de la compañía y aportar certidumbre a toda la organización sobre la continuidad del negocio. Sin la implicación de todos las trabajadoras y trabajadores, los sindicatos y el Gobierno en este impulso de transformación no habría sido posible alcanzar estos resultados”, ha afirmado su presidente, Pedro Saura.