Costa Cruceros ha dado a conocer una reconfiguración estratégica de su despliegue para la temporada de invierno 2026/2027, basada en criterios de rentabilidad y seguridad en la operativa.
La naviera, integrada en el grupo Carnival Corporation, incrementará su presencia en las Islas Canarias al asignar a este destino su buque insignia, el Costa Smeralda, mientras que el Costa Pacifica pasará a operar en el Mediterráneo Occidental.
Esta reorientación conlleva la cancelación completa de los itinerarios previstos en los Emiratos Árabes Unidos durante ese periodo.
Tal y como ha señalado la compañía, la persistencia de un contexto de incertidumbre en la zona ha llevado a suspender las rutas en el Golfo con el fin de asegurar la “seguridad de planificación” tanto a sus socios comerciales como a los clientes finales.
Los viajeros afectados por la anulación de los cruceros en Emiratos y de los trayectos de reposicionamiento recibirán un crédito a bordo de 200 euros por camarote como compensación.
Desde el punto de vista de capacidad, este ajuste supone un refuerzo de la oferta de cruceros en el Atlántico.
El Costa Smeralda asumirá un nuevo itinerario de siete días entre Canarias y Madeira, con el objetivo de maximizar el rendimiento en uno de los destinos con mayor demanda durante el invierno.
Al mismo tiempo, el Costa Pacifica, una vez finalizados sus trabajos de mantenimiento en dique seco, ampliará la propuesta de la compañía en el sur de Europa y el norte de África mediante una combinación de cruceros de corta y larga duración, orientados a captar la demanda de itinerarios exclusivos en el Mediterráneo.
En el plano comercial, la empresa ha precisado que los pasajeros con reservas confirmadas en el Costa Pacifica para las rutas canarias conservarán las mismas condiciones contratadas y serán reubicados de forma automática en las salidas del Costa Smeralda.
La compañía prevé abrir las ventas de estos nuevos recorridos a finales de marzo de 2026 a través de todos sus canales de distribución a nivel global.