Grupo Cox tiene previsto canalizar más de 7.000 millones de dólares (unos 5.856 millones de euros) hacia proyectos estratégicos en distintos países de América Latina durante los próximos años, según detalló su presidente ejecutivo, Enrique Riquelme.
En el contexto del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina - CAF, Riquelme ratificó la decisión de comprometer 6.000 millones de dólares adicionales (unos 5.020 millones de euros) en México hasta 2030, que se suman a los 4.200 millones de dólares (unos 3.514 millones de euros) vinculados al acuerdo de adquisición de Iberdrola México, con el objetivo de desarrollar nuevas infraestructuras energéticas e hídricas en el país.
En este sentido, remarcó que con este plan el grupo se alinea “con los esfuerzos del Gobierno de la Nación y de la presidenta Sheinbaum por impulsar el desarrollo energético e hídrico de millones de mexicanos, convirtiéndonos en uno de los principales suministradores y generadores del mercado eléctrico mexicano”.
Riquelme señaló igualmente que Ecuador se ha consolidado como un pilar estratégico para la compañía, al contemplar una inversión de más de 700 millones de dólares (unos 586 millones de euros) en soluciones integrales de agua y energía orientadas a reforzar la resiliencia climática del país.
En el caso de Chile, avanzó un plan de inversión superior a 650 millones de dólares (unos 544 millones de euros) para los próximos tres años, destinado a apuntalar más de 4.000 empleos directos e indirectos.
Al respecto, recordó cómo Cox decidió revertir un proyecto de desinversión en este mercado y “apostó redoblar su apuesta por Chile, para crear más empleo y nuevas inversiones”, tras la mejora del entorno regulatorio y del clima de confianza derivado de la llegada del presidente electo José Antonio Kast.
Por este motivo, Riquelme subrayó que disponer de marcos regulatorios estables y de una política de Estado definida en materia de agua y energía es clave para atraer inversión, dinamizar el mercado laboral y afianzar una prosperidad sostenible.
El máximo ejecutivo de Cox, que rememoró que la empresa nació en Panamá hace casi veinte años y actualmente está presente en más de 30 países repartidos en cuatro continentes, afirmó que la expansión del grupo ha sido posible porque “cree en los países donde invierte y en su talento local”.
Retos y oportunidades para América Latina
Por otro lado, advirtió de que América Latina continúa enfrentándose a desafíos estructurales como el escaso dinamismo económico, la elevada informalidad laboral y los persistentes niveles de pobreza, aunque defendió que la región puede desempeñar un papel determinante en el nuevo escenario global si actúa de manera coordinada.
“La división nos debilita. La integración regional nos fortalece. Bloquear infraestructuras estratégicas o fragmentar mercados entre países hermanos no refuerza nuestra soberanía: nos hace más vulnerables”, recalcó.
En esta línea, destacó la relevancia de CAF como pieza clave para impulsar alianzas público-privadas, diseñar proyectos con impacto regional y reducir riesgos en sectores estratégicos. “CAF no solo financia: convoca, alinea intereses y convierte la visión en resultados tangibles para las próximas generaciones”, añadió.