Grupo Cox cerró 2025 con un beneficio neto de 69 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 16% frente al año anterior, según comunicó la compañía, que mantiene el objetivo de completar en marzo la adquisición de Iberdrola México.
La 'utility' de agua y energía disparó sus ingresos un 62% el pasado ejercicio, hasta los 1.140 millones de euros, impulsados sobre todo por el notable avance de la división de Servicios (Service Co.), que alcanzó los 830 millones de euros, el doble que en 2024, gracias a la entrada en vigor de nuevos contratos en las áreas de ingeniería y líneas de transmisión.
La división de activos (Asset Co.) también contribuyó al crecimiento, con unos ingresos de 310 millones de euros, un 8% superiores, apoyados en la aportación recurrente de sus activos en operación.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 225 millones de euros, un 23% más, con un margen Ebitda del 20%.
Dentro de este resultado, la Asset Co. generó 145 millones de euros, el 64% del total del grupo, tras elevar su Ebitda un 11% respecto al ejercicio anterior.
La compra de Iberdrola México, eje del plan estratégico
El movimiento estratégico más relevante del año fue el acuerdo para hacerse con los activos de Iberdrola en México, una operación que multiplica la escala del grupo y consolida al país como una de sus áreas prioritarias.
Tomando como referencia el perímetro pro forma, el grupo alcanzaría 2.551 millones de euros en ingresos y 786 millones de euros de Ebitda, lo que supone duplicar y triplicar, respectivamente, las cifras de 2025. De este modo, Cox pasaría a operar en una dimensión mucho mayor y reforzaría su papel como 'utility' integrada internacional. Además, el flujo de caja operativo se elevaría hasta los 592 millones de euros, cuatro veces más.
Cox señaló que la transacción progresa según el calendario marcado y ya dispone de las autorizaciones regulatorias necesarias, así como de una financiación asegurada por 2.650 millones de dólares (unos 2.245 millones de euros), respaldada por bancos internacionales de primer nivel.
El esquema de financiación se completará con 'equity' por 850 millones de dólares (unos 720 millones de euros). De esa cantidad, Cox aportará entre 300 y 350 millones de dólares (unos 254 y 296 millones de euros) mediante fondos propios disponibles, mientras que el resto se estructurará como capital híbrido procedente de uno o dos inversores de referencia.
Paralelamente a esta operación, Cox impulsó en 2025 el crecimiento de su Asset Co. con la suma de nuevos activos y concesiones bajo criterios de inversión estrictos. Entre ellos sobresalen la compra de dos plantas solares en Panamá (24 MW), la ampliación de la desaladora de Agadir (Marruecos) y una nueva concesión de agua en Angola con una capacidad de 100.000 metros cúbicos/día, entre otros proyectos.
En la Service Co. destaca la mejora operativa, que ha permitido duplicar la facturación hasta 830 millones de euros y elevar el Ebitda un 54%, hasta los 80 millones de euros. La compañía registra además un 'backlog' —cartera de contratos firmados pendientes de ejecutar— en máximos históricos, con un incremento del 43% respecto a 2024, hasta los 3.189 millones de euros.
El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, subrayó que los resultados anuales ponen de manifiesto la fortaleza del modelo de negocio del grupo, que cerró el ejercicio “con ingresos, Ebitda, beneficio neto y 'backlog' récord, manteniendo una estricta disciplina financiera”.
Asimismo, afirmó que, en este escenario, la operación en México es “un hito”, ya que refuerza la presencia “en un mercado clave y acelera la hoja de ruta internacional, aportando escala, nuevas oportunidades y mayor visibilidad de actividad futura”.