Cristina Herrero repasa su etapa en la AIReF con luces y sombras y lanza un mensaje a quien la releve: AIReF habla con datos

Cristina Herrero repasa su etapa en la AIReF, admite “luces y sombras” y reclama que su sucesor mantenga el rigor: “La AIReF habla con datos”.

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La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero. Jesús Hellín - Europa Press

La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero. Jesús Hellín - Europa Press

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La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, ha realizado un repaso de su etapa al frente del organismo, que ha calificado de “luces y sombras”, y ha trasladado un consejo a la persona que la sustituya: decir las cosas “como son, con datos, sin caer en la provocación o en un debate elevado”.

En la que podría ser su última comparecencia ante los medios, Herrero ha expresado su preferencia por que el próximo presidente o presidenta sea “de la casa”, es decir, que ya forme parte de la estructura de la AIReF. A su juicio, el futuro responsable debe reunir dos condiciones esenciales: alta capacidad técnica y comprensión profunda del funcionamiento y la misión de la institución.

El mandato de Cristina Herrero concluye en marzo de 2026, tras seis años al frente de la AIReF, el periodo máximo permitido, ya que no existe opción de prórroga. Antes que ella ocupó el cargo José Luis Escrivá, que en 2020 pasó a ser ministro en el Gobierno de Pedro Sánchez y que en 2024 fue nombrado gobernador del Banco de España.

Un balance con luces y sombras

Al hacer balance de su gestión, Herrero ha admitido que su etapa ha tenido “luces y sombras”. Entre los aspectos positivos, ha destacado el papel del equipo de la AIReF y la consolidación del organismo como “un referente de independencia, de rigor y de objetividad”.

“Yo creo que el prestigio cuesta mucho lograrlo y un minuto perderlo y en ese aspecto hemos conseguido reforzarlo en estos seis años”, ha subrayado la presidenta.

En el lado menos favorable, Herrero ha señalado que el trabajo no ha sido “fácil”, recordando que las instituciones independientes suelen ser “incómodas”. También ha lamentado que, a su juicio, no siempre se ha prestado suficiente atención a las recomendaciones de la AIReF, como se ha visto con la trasposición de la directiva europea sobre el marco fiscal nacional al europeo.

Otro punto negativo que ha puesto sobre la mesa es la falta de precisión en la redacción de la ley orgánica de la AIReF. Ha criticado que se declare el carácter orgánico de todos los artículos salvo dos, que se consideran de ley ordinaria, lo que obliga al organismo a realizar todos los estudios que le encargue la Administración Central, sin que exista una obligación equivalente respecto a las administraciones territoriales, a pesar de que estas financian la institución en igualdad de condiciones.

“Yo creo que es algo que probablemente no se dieron cuenta cuando se redactó, porque se pensó que a lo mejor el encargo de estudios no iba a tener la dimensión que iba a tener, pero esa chapuza legislativa tiene que resolverse”, ha enfatizado Herrero.

Requisitos y nombramiento de su relevo

En relación con el proceso para designar a la próxima persona al frente de la AIReF, Herrero ha recordado que el nombramiento corresponde al Ministerio de Hacienda, pero el candidato o candidata debe obtener el respaldo de la mayoría absoluta de la Comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados, o, en su defecto, mayoría simple en el Senado si no se logra acuerdo en la Cámara Baja.

Según ha explicado, quien la suceda tendrá que reunir, además de la cualificación técnica necesaria, una clara comprensión del rigor, la objetividad y el equilibrio que deben guiar a la institución, lo que supone “decir las cosas como son sin caer en la provocación o en un debate elevado”.

Herrero ha recalcado que nunca se debe cruzar la línea de emitir juicios que no estén respaldados por evidencia empírica. “Según Herrero, nunca se debe traspasar la línea de dar opiniones que no estén fundamentadas en datos. “La AIReF no opina, la AIReF habla con datos”, ha zanjado.