El Ejecutivo de Croacia ha comunicado este lunes que prevé aprobar un nuevo decreto para fijar topes a los precios de venta al público de los combustibles derivados del petróleo. Al mismo tiempo, modificará la normativa relativa al impuesto especial que grava los productos energéticos y la electricidad, con el objetivo de contener el encarecimiento de la energía y ofrecer un mayor escudo a los ciudadanos.
Según explicó este lunes el primer ministro croata, Andrej Plenkovic, tras estudiar la evolución reciente del mercado internacional del crudo y de la energía, se celebró esta mañana por videoconferencia una reunión de la mayoría parlamentaria. El propósito, ha indicado, es articular una respuesta “oportuna, responsable y rápida” que preserve la cohesión social y permita a las empresas seguir operando en plena crisis.
“Sabemos cómo tomar decisiones y liderar una política que permita un suministro seguro de energía y, lo más importante, precios asequibles en tiempos de crisis para nuestros ciudadanos y para nuestra economía”, ha subrayado Plenkovic, aludiendo al impacto directo que el cierre del estrecho de Ormuz está teniendo en el coste de los combustibles tanto en Europa como en Croacia, después de que la cotización del barril de Brent se haya disparado hasta unos 107 dólares.
“Por ello, aprobaremos un decreto para determinar los precios máximos de venta al público de los derivados del petróleo y modificaremos el decreto sobre el importe del impuesto especial sobre los productos energéticos y la electricidad”, ha adelantado el jefe del Gobierno.
El plan contempla que el Ejecutivo establezca cada quince días la referencia para calcular los precios máximos del combustible. Además, se reducirá la prima que perciben las compañías energéticas que comercializan derivados del petróleo, así como el tipo efectivo del impuesto especial aplicado al diésel.
Con estas medidas, el precio final al público del Eurodiésel sin aditivos quedará fijado en 1,55 euros por litro, frente a los 1,72 euros que alcanzaría sin la intervención gubernamental. En paralelo, el Eurosuper costará 1,50 euros por litro a partir de mañana, cuando sin el nuevo marco normativo se situaría en 1,55 euros.
En cuanto a los agricultores y pescadores, principales usuarios del denominado 'diésel azul' en su equipamiento y maquinaria, el precio actual de 0,80 euros por litro aumentará hasta 0,89 euros por litro, mientras que, de no aplicarse las decisiones del Gobierno, se elevaría hasta 1,06 euros.
“En las próximas semanas, analizaremos la evolución del mercado y monitorearemos las consecuencias para los ciudadanos y la economía”, ha asegurado el primer ministro, que ha dejado la puerta abierta a introducir ajustes adicionales si la situación internacional del petróleo y la energía así lo requiere.