La compañía multinacional de ciberseguridad CrowdStrike cerró su ejercicio fiscal 2026, concluido el 31 de enero, con unas pérdidas netas atribuidas de 162,5 millones de dólares (139,7 millones de euros), lo que supone un incremento de más de diez veces (966,2%) respecto al resultado negativo registrado un año antes.
En paralelo, la facturación total de la firma aumentó un 21,7%, hasta alcanzar los 4.812 millones de dólares (4.137 millones de euros). La mayor parte de estos ingresos procedió de las suscripciones, que aportaron 4.565 millones de dólares (3.925 millones de euros), mientras que los servicios profesionales contribuyeron con 247,3 millones de dólares (212,6 millones de euros).
Este crecimiento vino acompañado de un fuerte aumento de los gastos operativos. Los costes asociados a la actividad, las áreas de ventas y marketing, la I+D y la administración se situaron en 5.105 millones de dólares (4.389 millones de euros), lo que representa un avance del 25,4% frente al ejercicio anterior.
En el cuarto trimestre, sin embargo, la empresa logró abandonar los números rojos. CrowdStrike obtuvo unas ganancias de 38,7 millones de dólares (33,3 millones de euros), revirtiendo el resultado negativo de 86,3 millones de dólares (74,2 millones de euros) anotado en el mismo periodo del año previo. La facturación trimestral ascendió a 1.305 millones de dólares (1.122 millones de euros), un 23,3% más.
“El año fiscal 2026 pasará a los libros de historia como el mejor de CrowdStrike hasta la fecha. [...] La revolución de la IA está creando enormes oportunidades de crecimiento para CrowdStrike, una oportunidad para la que nuestra tecnología, equipo y ecosistema están bien posicionados para seguir triunfando”, ha afirmado el fundador y consejero delegado de CrowdStrike, George Kurtz.
Respecto al ejercicio 2027, la compañía anticipa para el primer trimestre unos ingresos de entre 1.360 y 1.364 millones de dólares (1.169 y 1.173 millones de euros). Para el conjunto del año, CrowdStrike calcula que su facturación se situará en una horquilla de entre 5.868 y 5.928 millones de dólares (5.045 y 5.097 millones de euros).