Un contingente de alrededor de 40 especialistas del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) se afana desde este jueves en la reparación de la línea ferroviaria a su paso por el municipio cordobés de Adamuz, escenario del siniestro del domingo 18 de enero en el que perdieron la vida 45 personas y resultaron heridas más de 120, tras el descarrilamiento de un tren Iryo con destino Madrid que colisionó lateralmente con un Alvia que circulaba hacia Huelva y que terminó saliéndose de la vía, concentrando la mayor parte de las víctimas.
Fuentes del Ministerio de Transportes han precisado que Adif ha desplazado hasta el punto del accidente una veintena de vehículos y diversa maquinaria técnica destinada a la reparación de la infraestructura ferroviaria, la vía y el sistema de electrificación.
Según las mismas fuentes, en el tramo afectado por el siniestro ferroviario ya se ejecutan labores orientadas a la recuperación del tráfico, tanto sobre la vía como en los equipos de electrificación asociados.
Entre las actuaciones en marcha figura la retirada de traviesas y carriles dañados sobre la plataforma ferroviaria, mientras se organizan los acopios de los materiales que se utilizarán en la reconstrucción y se adecuan los caminos de servicio necesarios para el acceso de los operarios y la maquinaria.
En lo relativo a la electrificación, se han llevado a cabo trabajos previos de preparación del futuro tendido de la catenaria de la vía 1, que incluyen la colocación de anclajes, conductores eléctricos y otros componentes de la catenaria, como las ménsulas.
Antes de contar con la autorización judicial del Tribunal de Instancia e Instrucción número 2 de Montoro, órgano encargado de la investigación del siniestro ferroviario y que se recibió el miércoles, ya se habían impulsado tareas complementarias para “agilizar al máximo los plazos y la recuperación del servicio”, como el acopio anticipado de materiales y la reparación de determinados elementos de la catenaria en zonas próximas al lugar del accidente.