El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha alertado del “coste de oportunidad” que implica no utilizar plenamente el talento disponible en el país y no lograr reducir la brecha de género, un desfase que estima en torno al 17% del PIB, equivalente a 271.159 millones de euros.
“El coste de oportunidad, en torno al 17% de nuestro PIB, nos da una idea de la magnitud, pero tiene que ver con la capacidad de aumentar el número de horas trabajadas, la capacidad de aumentar la participación de la mujer en el mercado de trabajo, la capacidad también que tendría reducir esa brecha para mejorar nuestra productividad”, ha indicado el ministro durante su intervención en el encuentro “Mujer, Crecimiento y Competitividad”.
La cita ha sido impulsada por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa junto a la asociación ClosinGap, coincidiendo con la proximidad del Día Internacional de la Mujer, con el objetivo de analizar el impacto económico de la desigualdad de género.
Al profundizar en los elementos que conforman este coste de oportunidad, Cuerpo ha aludido a los problemas de conciliación y corresponsabilidad. Aunque reconoce avances, ha subrayado que más del 80% de las solicitudes de reducción de jornada siguen recayendo en las mujeres, “con lo que sigue habiendo espacio todavía para avanzar en este ámbito de corresponsabilidad y en el reparto de los cuidados, esencialmente”.
También ha subrayado que, pese a la mejora en la brecha salarial medida por salario por hora, la diferencia se amplía cuando se analiza el salario anual, donde influyen factores como la parcialidad o la progresión profesional, hasta el punto de duplicarse. “Esto tiene que ver con los cuidados o la corresponsabilidad, que están afectando al salario hoy, pero también al salario de las mujeres en el futuro”, ha advertido.
Según el ministro, este escenario plantea un desafío añadido porque, en numerosos casos, la jornada parcial a la que se acogen las mujeres no es “voluntaria”, sino que responde a circunstancias familiares concretas que condicionan su trayectoria laboral.
Asimismo, ha precisado que la brecha en los salarios de los contratos indefinidos a tiempo completo se sitúa en torno a 17 o 18 puntos a favor de los hombres. “Esto afecta a la estabilidad y afecta a las perspectivas de futuro también para las mujeres”, ha recalcado.
A pesar de los progresos registrados, Cuerpo considera que aún queda “la última milla” por recorrer. “Tenemos el marco legal”, ha enfatizado, apuntando que los desafíos actuales pasan por cerrar efectivamente esa brecha y combatir percepciones equivocadas sobre el grado real de igualdad.
“Hay algunas encuestas, por ejemplo, que apuntan a que la mitad de la población española considera que ya se ha llegado a ese punto [de reducción de la brecha] o que incluso podrían estar existiendo situaciones donde sean los hombres los que estén siendo desfavorecidos”, ha lamentado.
España, entre los países con mayor paridad de género
La secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, ha subrayado que reducir la brecha de género en todas sus facetas es un elemento “clave” para impulsar el crecimiento económico, elevar la productividad y reforzar la competitividad.
Según ha recordado, el informe de referencia a escala internacional para evaluar la igualdad entre hombres y mujeres, el Global Gender Gap Report del Foro Económico Mundial, sitúa a España en 2025 entre los 12 países con mayor paridad de género del planeta y entre los Estados más igualitarios de la Unión Europea.
De acuerdo con el último informe de la CNMV de 2025, la proporción de mujeres en los consejos de administración de las cotizadas alcanzó el 50,58% del total, lo que supone un incremento de más de 18 puntos porcentuales frente a 2018.
En conjunto, 55 compañías, 24 de ellas del Ibex-35, ya cumplen o superan el objetivo del 40% de presencia femenina en los consejos, lo que representa un aumento de más de 40 puntos porcentuales respecto a 2018, según ha resaltado López Senovilla.
En lo que respecta a la alta dirección, la secretaria de Estado ha remarcado que las mujeres ocupan el 24,8% de los puestos ejecutivos de mayor responsabilidad, nueve puntos porcentuales más que hace siete años.
Treinta y seis años para cerrar la brecha de género
La directora general de Closing Gap, Lucila García, ha adelantado algunos resultados del índice que elaboran anualmente y ha señalado que el indicador de paridad se sitúa este año en el 65,9%. “Es un escenario un poco complicado, si pensamos cuánto nos queda para cerrar la brecha, que ahora mismo se sitúa en 36 años”, ha advertido.
Kindelán destaca el peso de la mujer en la banca
Por su parte, la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, ha apuntado que, en el sector financiero, los análisis indican que las mujeres tienden a ser más prudentes y menos impulsivas. “Solemos tener una visión un poco más a largo plazo en comparación con los hombres”, ha señalado.
En relación con el empleo en la banca, Kindelán ha indicado que ya más del 50% de la plantilla está formada por mujeres y que el 33,4% de las personas con puestos de responsabilidad y equipos a su cargo también son mujeres.
Mapfre y el avance hacia la igualdad en la dirección
Durante la jornada, el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha puesto en valor que el negocio asegurador “siempre ha sido altamente intensivo en trabajadoras y lo sigue siendo en todo el mundo”.
Huertas ha admitido, sin embargo, que en el acceso a los puestos directivos han existido “techos de cristal que hacían difícil entender qué pasaba”. Tras varios años de políticas de igualdad, ha resaltado que el Consejo de Administración de la aseguradora es hoy paritario.
Aunque ha reconocido que no es sencillo cuantificar el impacto exacto que ha tenido en la compañía la estrategia de igualdad desarrollada, Huertas ha subrayado que en la última década la evolución de Mapfre “ha ido mucho mejor y hoy día es una empresa abierta, transparente, comprometida y desde luego focalizada en el crecimiento y en el compromiso con el territorio y la igualdad de hombres y mujeres”.