El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha señalado este jueves que la reacción del Gobierno ante las consecuencias de la guerra en Irán irá modulándose conforme evolucione el conflicto, destacando al mismo tiempo que España parte de una posición "estructuralmente más fuerte" para afrontar este tipo de 'shocks'.
Desde la tribuna del Congreso de los Diputados, el responsable de Economía ha reclamado el respaldo de la Cámara al plan del Ejecutivo para mitigar el impacto económico de la guerra en Irán, una estrategia que se irá ajustando en función de cómo se desarrolle la situación. "Estamos ante un paquete de medidas completo y ambicioso, de hecho el más ambicioso aprobado hasta la fecha en la Unión Europea, y que se puede resumir en dos palabras: Proteger y preparar", ha defendido.
El ministro ha destacado que el real decreto ley anticrisis se define por la rapidez en la protección, la focalización en los colectivos más golpeados y expuestos, y la capacidad de adaptación y flexibilidad para responder a los distintos escenarios que puedan ir surgiendo.
Cuerpo ha remarcado que España encara este nuevo 'shock' económico desde una base de solidez "reconocida y que se ha labrado a lo largo de estos años". No obstante, ha avisado de que persiste una gran incertidumbre sobre el alcance y el efecto final de esta guerra, muy condicionado por el tiempo que se prolongue.
"De mantenerse en el tiempo, la interrupción en el estrecho de Ormuz podría llegar a ser incluso, según algunos analistas, potencialmente el mayor shock de suministro energético de la historia moderna", ha alertado el titular de Economía.
Ante este escenario, Cuerpo ha insistido en que la reacción del Ejecutivo se irá ajustando a la evolución del conflicto para seguir amortiguando el impacto sobre hogares y empresas a medida que se vaya desarrollando.
En cualquier caso, el ministro ha reivindicado que España afronta esta coyuntura desde una situación "estructuralmente más fuerte" que la de hace unos años, resultado de "un esfuerzo consciente de transformación económica y energética que constituye hoy el mejor escudo". "Gracias a las medidas que hemos ido adoptando en los últimos años, podemos decir que nos enfrentamos a esta crisis con los deberes hechos", ha enfatizado.
Como primera razón, ha citado los datos macroeconómicos, con un crecimiento diferencial y un "liderazgo a nivel internacional". Esta misma mañana, el Instituto Nacional de Estadística confirmaba las cifras para el año 2025, con un avance del 2,8%, prácticamente el doble que la media de la Unión Europea y de la zona euro. Además, Cuerpo ha resaltado que las previsiones para los próximos ejercicios siguen siendo favorables.
A este pilar se suma otro vector de resiliencia: la apuesta firme por las energías renovables y la electrificación de la economía, "un seguro de vida con el que contamos a día de hoy", en palabras del ministro.
20 millones de hogares pagarán un 15% menos en la factura de la luz
En este contexto, Cuerpo ha solicitado el apoyo de los grupos parlamentarios para activar un paquete de 5.000 millones de euros que permita dar una respuesta inmediata y también de carácter estructural, acompañado por la movilización de 2.000 millones en avales dirigidos al sector del transporte.
Como ejemplo concreto, ha subrayado que 20 millones de hogares verán cómo su recibo mensual de la electricidad se reduce un 15% de media, o hasta un 25% en el caso de los hogares vulnerables, gracias al refuerzo del bono social eléctrico.
Este alivio se articulará mediante la combinación de tres medidas fiscales clave: la eliminación del impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica, la rebaja del impuesto especial a la electricidad al 0,5% y la reducción del IVA de la luz al 10%.
Además, el titular de Economía ha recalcado que la aplicación de un IVA del 10% a los carburantes, junto con la bajada del impuesto de hidrocarburos hasta el mínimo permitido por la normativa europea, se traducirá en una reducción que puede alcanzar los 30 céntimos por litro según el tipo de carburante. Esto implicará un ahorro aproximado de 20 euros por depósito para un turismo medio.