DBRS niega una burbuja inmobiliaria en España y descarta que la banca afloje las hipotecas

Morningstar DBRS descarta una burbuja inmobiliaria en España y niega que la banca esté relajando los criterios para conceder hipotecas.

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La agencia de calificación crediticia Morningstar DBRS ha rechazado que en España se esté gestando una burbuja inmobiliaria y también que las entidades financieras estén flexibilizando los requisitos para otorgar hipotecas, de acuerdo con un informe difundido por la firma este jueves.

Los analistas de la agencia subrayan que “Creemos que existen diferencias fundamentales entre el mercado de la vivienda y el sistema bancario actuales y los que había antes de 2008, que en último término llevaron a la peor burbuja inmobiliaria de la historia de España”.

En su análisis, la firma sostiene que hay “evidencia limitada” de una acumulación de riesgos de carácter sistémico o de que los bancos estén rebajando sus estándares a la hora de conceder créditos. “Además, los balances de los hogares son sólidos, apoyados por una mayor resiliencia provocada por el desapalancamiento que ocurrió tras la crisis financiera global de 2008”, añaden.

DBRS detalla que el mercado residencial actual se define por un marcado “desequilibrio” entre la oferta y la demanda. En este sentido, señala que “La construcción residencial se ha mantenido deprimida y no ha recuperado niveles históricos, y la nueva oferta de vivienda sigue siendo estructuralmente insuficiente para cubrir la demanda”; insisten los analistas.

Este desajuste, apuntan, es todavía más intenso en grandes ciudades y áreas costeras, “donde la disponibilidad del suelo, las constricciones regulatorias y la lentitud de permisos limitan la expansión del 'stock' de vivienda”.

La agencia también remarca que la falta de vivienda se ha visto “exacerbada” por el aumento de la población residente, muy condicionado por los flujos migratorios registrados en los últimos años.

En este escenario, DBRS concluye que no prevé una caída abrupta de los precios de la vivienda, ya que el desequilibrio entre oferta y demanda se mantiene y viene reforzado por los obstáculos regulatorios, la carencia de mano de obra en el sector de la construcción y la escasa disponibilidad de suelo urbanizable.