De Guindos advierte de un shock de oferta por la guerra en Oriente Medio que frenará el crecimiento

De Guindos detecta ya un shock de oferta por la guerra en Oriente Medio que frenará el crecimiento, tensará los mercados y encarecerá el coste de vida.

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El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, en las jornadas de este miércoles. Eduardo Parra - Europa Press

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El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha señalado este miércoles que ya se aprecia un primer 'shock' de oferta ligado al conflicto bélico en Oriente Medio, con capacidad para frenar la expansión económica y encarecer el coste de la vida.

Al analizar este conflicto, De Guindos ha destacado dos factores principales: la nueva dosis de incertidumbre que introduce la guerra y sus efectos sobre los mercados financieros. En relación con el primero, ha incidido en que la mayor volatilidad hace que las previsiones sobre inflación y crecimiento en Europa "sean mucho más difíciles".

"Todo el ejercicio que hacemos se tiene que basar en análisis de sensibilidad y escenarios", ha indicado De Guindos, quien ha precisado que el efecto final dependerá de "la duración e intensidad" de la contienda. Aun así, considera que ya se percibe un 'shock' de oferta que pesará sobre el crecimiento y presionará al alza el coste de vida.

Respecto al impacto en los mercados, el exministro de Economía ha advertido de que los movimientos financieros pueden "ampliar el 'shock' y derivar en una coyuntura económica mucho más tensa".

Según ha explicado, "hasta ahora, los mercado estaban descontando una situación propicia de crecimiento con un elevado nivel de apalancamiento y baja liquidez, en cambio, el conflicto armado puede llevar a que la corrección sea mucho más intensa".

“Cabeza fría” ante la política monetaria

Pese a este contexto, De Guindos ha precisado que, por ahora, "no hay problemas de liquidez ni en renta variable, ni en renta fija ni en divisas", aunque ha advertido de un "potencial a analizar", puesto que, a su juicio, "es una de las principales vulnerabilidades".

En este escenario, el representante del BCE ha defendido que, respecto a las próximas decisiones sobre la política monetaria en la zona euro, es momento de "mantener la cabeza fría".

Al mismo tiempo, ha subrayado que "la solvencia de la banca europea es una de las pocas ventajas diferenciales del continente" frente a otras regiones.

Durante su intervención en un acto organizado por Deloitte y el diario ABC, el número dos del BCE ha remarcado que, gracias a esta fortaleza, en Europa no se ha registrado recientemente "ningún accidente importante" en el sistema bancario, a diferencia de lo ocurrido con determinadas entidades financieras de Estados Unidos o con 'Credit Suisse' en Suiza.

Europa, defensa y menor dependencia de EE.UU.

En otro orden de cosas, el vicepresidente del BCE ha situado la defensa como "la prioridad número uno de Europa". Ha recordado que "no podemos olvidar el conflicto en Ucrania, la amenaza a nuestra integridad de valores no es otra que Rusia, y ya no podemos confiar tanto en el amigo americano como hemos hecho desde el final de la segunda guerra mundial".

Asimismo, ha defendido que la Unión Europea "tiene que dar pasos hacia la integración de los mercados de bienes y servicios", aunque ha admitido que el auge de la extrema derecha complica este avance: "Hay que ser honesto y conocer la situación interna en Europa, no hay mas que ver la composición del Parlamento Europeo, hay muchas formaciones que no son proclives al avance europeo y lo que buscan es volver a la autonomía total por naciones".

Sobre la fuga de capitales, De Guindos ha asegurado que el freno a la inversión responde a la falta de proyectos atractivos y no a problemas de financiación. "No existe una gran compañía europea que provea servicios en la nube, ni de Inteligencia Artificial (IA) ni de medios de pagos", ha señalado.

En relación con la irrupción de la IA, el vicepresidente del BCE ha admitido que Europa se encuentra en "una etapa inicial", aunque ha puntualizado que "se está implantando con mucha intensidad en entre las empresas grandes", si bien persisten "cuellos de botella en la búsqueda de personal con formación capaz de implementar está tecnología".

En cuanto a los desafíos asociados, ha resumido que la producción derivada del uso de la IA "es como el colesterol; la hay buena y mala. La buena es la que alimenta la capacidad productiva y la mala la que limita el empleo, esta segunda hay que blindarla".