De la Lastra (Panza Capital) alerta: La IA es un burbujón como una catredal

Beltrán de la Lastra alerta de una gran burbuja en la IA y redefine la estrategia de Panza Capital ante el nuevo entorno geopolítico, de deuda y de mercados.

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El presidente y director de inversiones de Panza Capital, Beltrán de la Lastra, sostiene que la Inteligencia Artificial constituye un "burbujón como una catedral" y que esta burbuja es, a su juicio, "significativamente mayor" que la que se vivió con las empresas 'puntocom' a comienzos de los años 2000.

En la presentación de la carta anual y trimestral de la gestora, De la Lastra expuso su visión sobre el desarrollo de la IA. Reconoció el enorme potencial de esta tecnología, pero insistió en que es clave separar el efecto real sobre la economía de la evolución en Bolsa de las compañías vinculadas, directa o indirectamente, con la IA, cuyas valoraciones podrían no ser razonables.

El responsable de inversiones de Panza Capital admitió que podría equivocarse en su análisis sobre la IA, un ámbito que sigue siendo una de las grandes apuestas de la banca de inversión, que descarta la presencia de una burbuja. "Pero creo que cualquier persona que ha seguido a los banqueros de inversión para poner su capital no ha tenido una buena jubilación", añadió.

Aunque no cuestiona la capacidad disruptiva de la Inteligencia Artificial, subrayó que "ataca a la mayor base de costes" de las empresas, que "son los empleados", y advirtió de que las actuales valoraciones bursátiles se sitúan muy por encima de lo que considera niveles razonables.

De la Lastra enmarcó la IA como uno de los tres grandes pilares del escenario económico actual, junto con la geopolítica y la deuda.

En el ámbito geopolítico, afirmó que el planeta se dirige "de un nuevo orden mundial" en el que "todavía se están barajando las cartas". "Cuando hay reordenamientos geopolíticos significativos, normalmente vienen acompañados de conflictos bélicos. Es el mundo en el que estamos. No sé si es en el que queremos estar, pero es el que tenemos", señaló.

Respecto a la deuda, la definió como el "talón de Aquiles" tanto de los Estados como de las empresas y consideró que será el factor que más condicionará la economía en los próximos lustros o incluso décadas.

"Ese es el entorno actual. Con una geopolítica compleja, una inteligencia artificial como un factor muy significativo que nos va a impactar y con la deuda que es el talón de Aquiles de todos los agentes, tanto para países, compañías como para familias", resumió el director de inversiones de Panza Capital.

Actividad y estrategia de Panza Capital

Al analizar el comportamiento de los mercados y las decisiones de inversión de la gestora, De la Lastra describió tres "temperaturas" de mercado: una franja caliente, donde sitúa a las tecnológicas, la banca y también defensa; una zona fría, con sectores cuyo ciclo está "deprimido", como automóvil, construcción y químicas; y una "amplia zona templada" con numerosas compañías, que es donde Panza Capital está concentrando gran parte de sus apuestas.

Dentro de la zona caliente, puso el foco en los bancos y en la fuerte revalorización registrada en apenas tres años, después de 17 años cotizando por debajo de su valor en libros. "Han pasado de ser considerados como prácticamente no invertibles a ser de repente el 'cómo no vas a tener más bancos'", apuntó.

Reconoció que la banca española está obteniendo beneficios y márgenes "muy altos", aunque duda de que este escenario pueda mantenerse a largo plazo. Por ello, Panza Capital ha decidido deshacer en 2025 la posición del 8% que mantenía en el sector financiero.

Esta salida, junto con la de defensa, donde la firma también tenía otro 8%, constituyen los movimientos más relevantes de 2025. En defensa, De la Lastra considera que hay "mucho dinero" buscando colocarse en el sector, pero que esas inversiones "se tienen que encontrar con la realidad" de unos Estados con fuertes déficits que podrían tener dificultades para seguir incrementando sus presupuestos militares.

En este contexto, la gestora únicamente ha conservado su posición en la británica Babcock, que está creciendo "de manera rentable" y que, tras un proceso de saneamiento, ya es capaz de retribuir al accionista mediante dividendos y recompras de acciones.

Panza Capital también ha comunicado el "abandono" del sector del alcohol, que representaba en torno al 2% de la cartera. La firma considera que la caída en el consumo de bebidas alcohólicas responde a una tendencia más estructural que cíclica y que las compañías "parece que no quieren reconocerlo". En este ámbito, las inversiones estaban concentradas en Pernod Ricard y Campari.

Asimismo, ha reducido "sustancialmente" su exposición a Ryanair, a la que define como una empresa "extraordinaria en un mal sector" donde resulta "difícil" crear valor, y ha salido de Epiroc, al estimar que "podría estar perdiendo cuota de mercado en algunos segmentos frente a competidores chinos", y de Rovi, tras la recuperación de su cotización.

En el capítulo de nuevas posiciones, Panza Capital ha buscado compañías que encajen con sus principios de "alineación, balance prudente y buen uso de capital". "Aprovechamos cuando estas compañías atraviesan un momento cíclico complicado para incorporarlas a precios objetivos", explica la gestora. Entre las incorporaciones figuran Johnson Matthey, fabricante de catalizadores; la industrial Renishaw; el productor de automóviles BMW; y Forvia, dedicada a componentes para automoción.

Además, la firma ha incrementado su peso en Alten, especializada en contratación de ingenieros; en la constructora Berkley; y en el fabricante de productos químicos Huntsman.