Delta Air Lines obtuvo en 2025 un beneficio neto de 5.005 millones de dólares (4.295,7 millones de euros), lo que supone un aumento del 45% frente al ejercicio previo, acompañado de unos ingresos históricos de 63.364 millones de dólares (54.380,8 millones de euros). Todo ello se consiguió a pesar del cierre gubernamental en Estados Unidos, que restó alrededor de dos puntos al crecimiento de las ventas en el último trimestre.
El resultado operativo se situó en 5.822 millones de dólares (4.996 millones de euros), un 3% por debajo del año anterior, mientras que los gastos operativos ascendieron a 57.542 millones de dólares (49.384 millones de euros), un 3% más en términos interanuales.
La compañía destinó 4.300 millones de dólares (3.690 millones de euros) a reinversiones en el negocio durante 2025 y, tras estas inversiones, generó un flujo de caja libre de 4.600 millones de dólares (3.947 millones de euros). Esta sólida generación de efectivo permitió seguir reduciendo deuda y rebajar el apalancamiento bruto hasta 2,4 veces.
“Cerramos el año con una deuda neta ajustada de aproximadamente 14.000 millones de dólares (12.014 millones de euros), y activos libres de cargas por valor de 35.000 millones de dólares (30.035 millones de euros), lo que “sitúa a Delta con el balance más sólido y la mayor calidad crediticia de nuestra historia”, según el director financiero, Dan Janki.
De cara a 2026, el consejero delegado de Delta, Ed Bastian, ha subrayado que el ejercicio ha arrancado con dinamismo, apoyado en un fuerte repunte de los ingresos impulsado por la demanda tanto de clientes particulares como corporativos. “Para el conjunto del año, esperamos lograr una expansión de los márgenes y un crecimiento de los beneficios del 20% con respecto al año anterior”, ha resaltado.
En concreto, la compañía prevé que el beneficio por acción se sitúe en una horquilla de entre 6,50 y 7,50 dólares (6,43 euros), mientras que para el primer trimestre anticipa un avance de los ingresos de entre el 5% y el 7%.
Este mismo martes, Boeing ha comunicado un pedido de 30 aviones Boeing 787-10 por parte de la aerolínea estadounidense, con opción de adquirir otras 30 unidades adicionales, con el objetivo de ampliar y modernizar su flota de fuselaje ancho.