A las 13.00 horas de este jueves se ha ejecutado la voladura controlada de las dos chimeneas y del edificio de tolvas de la central térmica Compostilla II, situada en Cubillos del Sil (León). La actuación forma parte del proceso de desmantelamiento de la instalación, que durante décadas fue uno de los símbolos de la tradición minera y del patrimonio industrial de El Bierzo.
Para llevar a cabo la operación se ha procedido al cierre de los accesos, a la delimitación de un área de exclusión con un radio de 200 metros y a la fijación de un perímetro de seguridad de 400 metros alrededor de las chimeneas y de la nave de tolvas. Además, se ha interrumpido el tráfico en las vías externas con el objetivo de garantizar la máxima seguridad.
El dispositivo de seguridad y los trabajos preparatorios para la voladura se han iniciado a las 9.00 horas de este jueves. Está previsto que en torno a las 14.30 horas concluya todo el operativo y se restablezca la circulación en la zona.
La central térmica de Compostilla fue puesta en marcha en 1972 y posteriormente ampliada hasta 1985. Su cierre se produjo en junio de 2020, cuando disponía de una potencia de algo más de 1.000 megavatios. El complejo ocupa aproximadamente 375 hectáreas y la planta llegó a contar con cinco grupos térmicos, según detallan fuentes de Enel Green Power.
Endesa ha impulsado el Plan Futur-e en el entorno de la central de Compostilla, enmarcado en su compromiso con una transición justa que facilite el avance hacia la descarbonización de la economía bajo criterios de sostenibilidad. La finalidad es amortiguar el impacto social y económico derivado del cierre de la central y generar valor compartido con todos los agentes locales, según recoge la compañía en su página web.
Este plan contempla, entre otras medidas, el desarrollo en la zona de proyectos de energías renovables con una potencia de 625 megavatios; el impulso de programas de formación en renovables en el entorno, así como en tareas de desmantelamiento de centrales y en sectores con potencial de crecimiento para mejorar la empleabilidad, además de la organización de un concurso para la captación de nuevos proyectos.
Según la información de Endesa, la Central Térmica de Compostilla cumplió “de manera excelente” su misión. Desde que empezó a operar produjo más de 284 teravatios por hora, una cifra equivalente al total de la electricidad generada en España en 2018.
“Compostilla busca una nueva vida, un nuevo futuro”, subraya la compañía, a través de un plan de futuro que contempla la recolocación de la totalidad de la plantilla de la central y el análisis de nuevos proyectos de energía renovable, que implicarían una inversión aproximada de 240 millones de euros.