La operadora alemana Deutsche Telekom cerró 2025 con un beneficio neto de 9.609 millones de euros, lo que supone un descenso del 14,3% respecto al ejercicio anterior, según comunicó este jueves durante la presentación de sus cuentas anuales.
La cifra de negocio total alcanzó los 119.081 millones de euros, un 2,9% más. De este importe, 78.097 millones de euros procedieron del mercado estadounidense, donde la facturación creció un 4,1%, mientras que en Alemania ingresó 25.610 millones de euros, un 0,4% menos. En el resto de Europa, los ingresos sumaron 12.652 millones de euros, con un avance del 2,5%.
Las soluciones de sistemas aportaron 4.103 millones de euros, en tanto que el área de desarrollo, sede corporativa y servicios del grupo contribuyó con 2.172 millones de euros, un 2,9% menos. Las operaciones internas entre empresas restaron 3.553 millones de euros al total.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado excluyendo alquileres aumentó un 2,8%, hasta 44.244 millones de euros. Paralelamente, la deuda neta del grupo se redujo un 3,5%, hasta situarse en 132.518 millones de euros.
En el cuarto trimestre del año, la compañía registró un beneficio de 1.722 millones de euros, mientras que la facturación trimestral alcanzó los 31.720 millones de euros, lo que implica un retroceso del 58,8% en el resultado y un incremento del 2,5% en las ventas frente al mismo periodo del año anterior.
“Hemos ampliado nuestro liderazgo en la red, estamos mejorando todas las áreas de negocio mediante la integración sistemática de la inteligencia artificial y seguimos por el buen camino hacia el éxito. Seguimos ofreciendo un crecimiento fiable y sostenible”, ha señalado el consejero delegado, Tim Höttges.
Previsiones para 2026 y mejora del dividendo
De cara a 2026, Deutsche Telekom prevé que el Ebitda ajustado menos alquileres se sitúe en torno a 47.400 millones de euros. Asimismo, espera que el beneficio ajustado por acción alcance aproximadamente 2,20 euros.
El consejo de administración propondrá a la junta general de accionistas el pago de un dividendo “récord” de un euro por acción con cargo al ejercicio ya finalizado. Además, la compañía tiene previsto llevar a cabo un programa de recompra de acciones propias por un importe de 2.000 millones de euros durante 2026.