La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha rubricado este lunes junto a los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, el acuerdo para elevar el salario mínimo interprofesional (SMI) un 3,1% desde el 1 de enero y hasta el 31 de diciembre de 2026, de forma que alcanzará los 1.221 euros mensuales en catorce pagas.
El acto de la firma se ha celebrado a las 11.30 horas en la sede del Ministerio de Trabajo, con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de varios miembros del Ejecutivo, entre ellos la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz.
Díaz ha iniciado su intervención resaltando la “simbología” del evento, subrayando la asistencia de Sánchez y Montero: “Hoy es la primera vez que se asiste a este Ministerio de Trabajo, encabezados además por el presidente del Gobierno. En política, los símbolos tienen una importancia extraordinaria (...) Viene el presidente del Gobierno al Ministerio de Trabajo y no al revés”, ha señalado la titular de Trabajo, que ha remarcado también que “es la primera vez en estos años que este Ministerio tiene autonomía propia, sin dependencia de otros ministerios”.
Aprovechando la presencia del jefe del Ejecutivo, la ministra ha recordado que, pese a las discusiones “intensas” dentro del Gobierno, ella “ha estado donde tenía que estar”, alineada con los trabajadores, y ha agradecido a Sánchez que “siempre” se haya situado “en el lado correcto de la historia”.
“Volvemos a mejorar la vida de los trabajadores”
Con la nueva cuantía, el SMI, que seguirá exento de tributación en el IRPF, se incrementa en 37 euros mensuales y en 518 euros anuales respecto a la referencia de 2025, fijada en 1.184 euros al mes y 16.576 euros al año.
“Hoy lo que hacemos es coger el testigo de la historia, volvemos a mejorar la vida de la clase trabajadora de este país. Me siento muy orgullosa. Este Gobierno es el Gobierno de las personas trabajadoras, es decir, de la mayoría social. Hemos puesto las políticas públicas al servicio de quienes viven de su salario, de quienes llenan los trenes de cercanías y el metro, de quienes no viven de las herencias, y de quienes se han hecho a sí mismas, porque son nietas, hijas y madres de personas trabajadoras. Esto es un proyecto de país”, ha enfatizado Díaz.
Tras esta subida del 3,1%, el salario mínimo de 2026 quedará en 17.094 euros brutos anuales y en 40,70 euros brutos por día con carácter general. Para los trabajadores eventuales y temporeros, el SMI se fija por jornada legal en 57,82 euros, mientras que las personas empleadas de hogar no podrán percibir menos de 9,55 euros por cada hora efectivamente trabajada.
El Ministerio de Trabajo calcula que el alza del SMI, que se aplicará con carácter retroactivo desde el 1 de enero, beneficiará a 2,5 millones de asalariados. Es el sexto ejercicio consecutivo en el que Díaz acuerda en solitario con las organizaciones sindicales la revalorización del salario mínimo, sin el respaldo de CEOE ni de Cepyme.
En este escenario, la vicepresidenta segunda ha vuelto a dirigirse al empresariado para reclamar que eleven los sueldos en España, recordando que aún existe “un diferencial negativo de 25 puntos con las medias salariales de Europa”.
“Y esto también nos tiene que hacer pensar. Y como nos tiene que hacer pensar, lo que tenemos que hacer justamente es hacer un llamamiento a las empresas españolas para que no sólo desde lo público, como lo hacemos, sino que en la negociación colectiva suban los salarios en nuestro país. Porque me imagino que también las patronales españolas en esto querrán ser europeos”, ha recalcado.
Díaz ha defendido que el SMI “no destruye empleo, sino pobreza” y ha puesto en valor que el pacto con los sindicatos da cumplimiento al mandato del Tribunal Supremo de redefinir las reglas de compensación y absorción salariales, de forma que el incremento del salario mínimo tenga un efecto real sobre las nóminas.