Dos de cada tres empresas anticipan mayores costes de cumplimiento fiscal en 2026, según BDO

BDO alerta de que la presión regulatoria y la adopción de IA y externalización dispararán los costes de cumplimiento fiscal de las empresas de cara a 2026.

3 minutos

(Foto de ARCHIVO) Varios billetes, a 9 de enero de 2024, en Madrid (España). EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

Publicado

3 minutos

El 66% de las compañías prevé que en 2026 aumentarán sus costes vinculados al cumplimiento de las obligaciones fiscales para adaptarse a la normativa vigente, según el informe “Global Tax Outlook 2025” elaborado por BDO.

De acuerdo con este estudio, el 81% de las empresas reconoce que actualmente dedica más tiempo que en 2023 a responder a los requerimientos de las administraciones tributarias, lo que repercute en la disponibilidad de recursos internos y en la calidad del cumplimiento.

Los responsables consultados señalan que se está acelerando la inversión en tecnología y en las capacidades de los equipos internos, que los modelos de externalización híbrida se están consolidando y que la IA gana peso de forma rápida en la cadena de valor.

La encuesta también revela que, para el 50% de los participantes, desenvolverse en el entorno regulatorio constituye el principal desafío. La complejidad del sistema fiscal internacional, con el Pilar II de la OCDE y las nuevas exigencias de reporting digital, está incrementando la carga de trabajo y la exposición al riesgo.

Esta presión normativa se ve reforzada por dificultades operativas. Casi dos tercios de las empresas encuestadas (61%) admiten no cumplir los plazos de presentación de las declaraciones, mientras que la mitad (50%) reconoce registrar declaraciones con errores, lo que puede derivar en inspecciones costosas y deteriorar la relación con las autoridades tributarias.

El impacto creciente del coste de cumplimiento

Asimismo, el informe refleja que los costes de cumplimiento se disparan en el contexto regulatorio actual. Dos tercios de las organizaciones anticipan incrementos relevantes en sus presupuestos de cumplimiento, impulsados por la necesidad de reforzar la infraestructura tecnológica y el capital humano.

Frente a este escenario, el documento de BDO indica que los equipos directivos ya están reaccionando: un 62% de las empresas declara estar intensificando la inversión en capacitación y desarrollo de las competencias de sus plantillas. Este giro apunta hacia modelos integrados que combinan herramientas tecnológicas con la externalización de servicios, con el objetivo de alcanzar niveles más altos de excelencia en el cumplimiento normativo.

Las empresas encuestadas por BDO aseguran que están incorporando la IA para apoyar la planificación fiscal, el análisis de escenarios y la gestión de las obligaciones tributarias, aunque la mayoría admite encontrarse todavía en fases iniciales de adopción.

Casi el 70% de los participantes afirma utilizar actualmente IA para la gestión del conocimiento y de los datos, y la mayoría espera lograr avances sustanciales en precisión y eficiencia en un horizonte de tres años. Además, el 51% de los líderes empresariales consultados considera que la IA permitirá reasignar talento interno hacia tareas estratégicas de mayor valor añadido, con la finalidad de mejorar la calidad y la productividad.

Externalización al alza y búsqueda de mayor flexibilidad

La externalización de funciones relacionadas con el cumplimiento fiscal gana terreno a medida que las empresas se enfrentan a limitaciones de capacidad y de recursos. El 71% de las organizaciones participantes reconoce haber adoptado algún tipo de modelo de externalización. Los esquemas híbridos, que combinan el trabajo de los equipos fiscales internos con servicios especializados externos, se están expandiendo al ofrecer mayor flexibilidad y acceso a conocimiento experto.

Los directores financieros y fiscales subrayan como principales ventajas de externalizar la flexibilidad (69%), la calidad del servicio (66%) y la posibilidad de liberar tiempo para dedicarlo a tareas estratégicas (48%). Paralelamente, el 47% de las compañías declara estar destinando recursos a soluciones externalizadas.