La 'fintech' Ebury, especializada en pagos internacionales y cambio de divisas y participada por Banco Santander, cerró su último ejercicio fiscal con unas pérdidas de 19,3 millones de libras (22,3 millones de euros), lo que supone una reducción del 27,8% respecto al año anterior, según reflejan las cuentas anuales difundidas por la compañía.
El periodo fiscal de Ebury concluyó el pasado 30 de abril, aunque la firma no hizo públicas sus cuentas en Reino Unido, país en el que tiene su sede, hasta la semana pasada.
Durante todo el ejercicio, Ebury alcanzó una cifra de negocio de 286,5 millones de libras (331,1 millones de euros), lo que representa un incremento del 29,9% en comparación con el ejercicio previo.
Los costes asociados al servicio ascendieron a 72,8 millones de libras (84,1 millones de euros), un 23,4% más, mientras que los gastos administrativos sumaron 190,8 millones de libras (220,5 millones de euros), un aumento del 17,1% interanual.
Tras incorporar los gastos financieros y el efecto de la fiscalidad, el resultado del ejercicio arrojó un saldo negativo de 6,9 millones de libras (8 millones de euros), un 68% inferior. Sin embargo, las pérdidas netas atribuidas se dispararon hasta más del doble debido al impacto de las variaciones en las divisas.