Ecuador ha decidido incrementar el arancel aplicado a los productos procedentes de Colombia, conocido por el Ejecutivo de Daniel Noboa como “tasa de seguridad”, que pasa del 30% inicial al 50%. Esta subida se dirige a las importaciones colombianas ante “la falta de implementación de medidas concretas y efectivas” por parte de Bogotá para hacer frente a la presencia del narcotráfico en la frontera común.
“Tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia, Ecuador se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas”, justificó el ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador en un comunicado publicado en sus redes sociales.
Desde Quito subrayan que esta medida se adopta atendiendo a “criterios de seguridad nacional”, con el objetivo de reforzar la corresponsabilidad a la hora de combatir las redes del narcotráfico que operan en la zona limítrofe entre ambos países.
Como respuesta, Colombia anunció este martes la imposición de un arancel del 30% a más de 23 productos originarios de Ecuador, en aplicación del principio de reciprocidad frente a la “tasa de seguridad” que se cobra a las importaciones colombianas desde el pasado 1 de febrero. Paralelamente, el Gobierno de Gustavo Petro presentó hace una semana una demanda ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) contra dicho recargo.
El enfrentamiento comercial entre los dos socios andinos se remonta a enero, cuando Quito comunicó la aplicación de un gravamen del 30% sobre las compras a Colombia, después de haber aumentado en más de un 900% la tarifa por el transporte de crudo colombiano a través del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), lo que tensó aún más la relación bilateral.