Edenred obtuvo en 2025 un beneficio neto de 521 millones de euros, una cifra histórica que implica un avance del 2,8% frente a 2024, según comunicó este miércoles la compañía. Al mismo tiempo, propondrá incrementar en un 10% el dividendo en efectivo, hasta repartir 1,33 euros por acción.
La multinacional ha reforzado su política de retorno al accionista combinando este aumento del dividendo con un programa de recompra de acciones propias por un importe de 125 millones de euros en 2025. La propuesta de dividendo deberá recibir el visto bueno en la junta de accionistas convocada para el 7 de mayo, mientras que el pago se realizará el 12 de junio.
El beneficio por acción ajustado, excluyendo la amortización del precio de adquisición y otros ingresos y gastos, ascendió a 2,59 euros por título, por encima de los 2,35 euros registrados en 2024, lo que representa un incremento del 10%.
En cuanto a la cuenta de resultados, los ingresos totales se situaron en 3.000 millones de euros, lo que supone un alza del 5,7% en términos comparables y del 3,7% en cifras reportadas respecto al ejercicio anterior.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) también alcanzó un máximo histórico, al elevarse hasta 1.360 millones de euros. Esta magnitud creció un 11,2% en términos comparables y un 7,5% en datos reportados.
Edenred, que cotiza en la Bolsa de París, subrayó el impacto positivo del 2,6% sobre los ingresos totales derivado de las adquisiciones realizadas en 2024 de RB y PagBem (Brasil), Spirii (Dinamarca) y la actividad de tarjetas de energía IP (Italia).
En el capítulo de previsiones para este ejercicio, y teniendo en cuenta el efecto de los cambios regulatorios en Italia y Brasil, la empresa mantiene su objetivo de una caída del Ebitda de entre el 8% y el 12% en términos comparables. Esta variación equivale a un crecimiento intrínseco del Ebitda de entre el 8% y el 12%, rango que la compañía prevé también para los ejercicios 2027 y 2028.