El nuevo arancel general del 10% que Washington aplica desde el martes, tras el revés del Tribunal Supremo a la política comercial de Donald Trump, se incrementará hasta el 15% o incluso por encima para determinados países, según ha avanzado el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
“Ahora mismo, tenemos un arancel del 10%. Subirá al 15% para algunos y luego podría aumentar”, ha indicado Greer en una entrevista con Fox News, recogida por Europa Press, anticipando que los nuevos tipos se situarán en la horquilla de gravámenes que ya se han venido aplicando.
Para la “reconstrucción” de la política comercial de la Casa Blanca, Greer ha destacado que Washington cuenta con varias herramientas legales, entre ellas la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, destinada a abordar el déficit de la balanza de pagos, y la Sección 301, que faculta a la Oficina del Representante Comercial de EEUU a investigar, país por país, posibles prácticas comerciales desleales.
“Hemos identificado muchas de ellas”, ha subrayado Greer aludiendo a casos de trabajo forzoso en cadenas de suministro, países con exceso de capacidad industrial, así como a la discriminación contra empresas estadounidenses de tecnología digital o a subsidios al arroz o al marisco, entre otros ejemplos.
En esta línea, ha detallado que “esto funciona mediante investigaciones públicas” y que, si los países implicados no corrigen los problemas detectados, “el presidente puede imponer un arancel”. “Tiene amplio margen de maniobra”, ha remarcado Greer sobre el poder ejecutivo en materia arancelaria.
No obstante, el alto cargo estadounidense ha manifestado su confianza en que “solo ocurriría si los países incumplieran sus acuerdos o intensificaran estas prácticas comerciales desleales”, señalando que las investigaciones bajo la Sección 301 serían el instrumento clave para asegurar que los países respetan los compromisos alcanzados.
En cuanto a China, el Representante Comercial de EEUU da por hecho que Pekín asumirá que habrá “cierto nivel de aranceles”, recordando que los gravámenes al gigante asiático se han situado, tras los acuerdos entre Washington y Pekín, entre el 35%, el 40% y el 50%, en función del tipo de producto afectado.
“Esperamos que ese nivel se mantenga. No tenemos intención de aumentar más allá de eso. Tenemos la intención de mantenernos fieles al acuerdo que teníamos antes”, ha concluido Greer sobre la relación comercial con China.