EEUU señala a China por el robo “a escala industrial” de tecnología puntera de IA

EEUU acusa a entidades chinas de robar tecnología de IA “a escala industrial” y anuncia medidas para proteger a sus empresas y modelos avanzados.

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Foto del Capitolio, sede del poder legislativo de Estados Unidos (EE.UU.). Valerie Plesch/dpa

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La Casa Blanca ha denunciado la sustracción “a escala industrial” de tecnología avanzada de inteligencia artificial estadounidense por parte de entidades extranjeras, “principalmente con sede en China”. Ante esta situación, la Administración Trump ha reiterado su compromiso de colaborar con las compañías nacionales para compartir información sobre estas operaciones y reforzar la capacidad del sector privado a la hora de coordinarse y defenderse frente a este tipo de ataques.

En un memorando interno remitido a los máximos responsables de agencias y departamentos federales, Michael Kratsios, director de Política Científica y Tecnológica, destaca el liderazgo de EEUU en IA, pero alerta de que organizaciones extranjeras, en su mayoría chinas, están tratando de apropiarse de ese conocimiento.

“El Gobierno de Estados Unidos posee información que indica que entidades extranjeras, principalmente con sede en China, están llevando a cabo campañas deliberadas a escala industrial para extraer información de sistemas de IA de vanguardia estadounidenses”, señala el documento.

Según el texto, estos actores utilizan decenas de miles de cuentas proxy para eludir los sistemas de seguridad y aplican técnicas de 'jailbreaking' con el fin de revelar información confidencial. De esta forma, las campañas coordinadas logran extraer de manera sistemática capacidades clave de los modelos de IA desarrollados en EEUU, aprovechándose de la experiencia y la innovación de las empresas del país.

El memorando subraya que, aunque los modelos generados a partir de estas extracciones ilícitas no alcanzan el rendimiento completo de los originales, sí permiten a los actores extranjeros lanzar productos que aparentan ofrecer prestaciones similares a un coste mucho menor.

Para hacer frente a esta amenaza, la Administración Trump se ha comprometido a proporcionar a las compañías estadounidenses de IA información detallada sobre los intentos de destilación no autorizada a escala industrial, incluidas las tácticas empleadas y los responsables identificados, así como a reforzar las capacidades del sector privado para coordinar una respuesta más eficaz frente a estos ataques.

Además, Washington trabajará con las empresas en el diseño de mejores prácticas para detectar, mitigar y corregir las actividades de destilación a gran escala y en el desarrollo de defensas técnicas más robustas. Paralelamente, el Gobierno explorará distintas vías para exigir responsabilidades a los agentes extranjeros implicados en estas campañas.

“No hay nada innovador en extraer y copiar sistemáticamente las innovaciones de la industria estadounidense, ni nada abierto en los modelos supuestamente abiertos que se derivan de actos de explotación maliciosa”, concluye Kratsios en el documento.