El 10% de hogares más acaudalados dispara su patrimonio en vivienda y rebasa los 2,5 billones en una década

El Banco de España revela que el 10% de hogares más ricos aumenta su patrimonio en vivienda hasta 2,6 billones, mientras cae entre los menos favorecidos.

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Varios billetes sujetos con pinza. Eduardo Parra - Europa Press

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La vivienda sigue siendo el principal pilar patrimonial de las familias en España. Sin embargo, en los últimos diez años se ha producido un retroceso de este activo entre los hogares con menos recursos, mientras que el 10% de las familias con mayor riqueza ha incrementado de forma notable su patrimonio inmobiliario, que suma ya 2,6 billones de euros.

Conforme a los datos más recientes del Banco de España, el peso de la riqueza en vivienda en los hogares con menor patrimonio se ha reducido del 18% en 2014 al 12,5% en el segundo trimestre de 2025. En paralelo, en el 10% de los hogares más ricos esta proporción ha aumentado del 37,4% al 41,8%.

El Banco de España detalla que la disminución relativa de la deuda en el 50% de los hogares menos favorecidos se explica, sobre todo, por la fuerte caída de la proporción de deuda hipotecaria en este grupo (del 57,6% al 34,1%), frente a la variación mucho más moderada del resto de pasivos (del 36,4% al 33%).

A cierre del segundo trimestre de 2025, los hogares propietarios o copropietarios de vivienda concentran el 93,5% de la riqueza neta total, mientras que quienes residen de alquiler o disfrutan de una vivienda en uso gratuito reúnen el 6,5% restante.

En términos globales, la distribución de la riqueza neta total de los hogares se ha mantenido relativamente estable desde finales de 2014. No obstante, esta aparente estabilidad oculta cambios significativos cuando se analizan los distintos componentes del patrimonio.

Si se observa el reparto de las deudas sobre el total, las cifras muestran un descenso del peso de los pasivos correspondientes al 50% menos rico de la población, que pasa del 53% al 33,8% del total. Por el contrario, la deuda asociada al 10% de los hogares con mayor riqueza aumenta del 17,1% al 21,6%.

Estos ajustes simultáneos en el lado de los pasivos (deuda) y en el de los activos (viviendas) de los hogares tienden a compensarse, lo que está detrás de la relativa estabilidad observada en la distribución de la riqueza neta.

Nueva estadística experimental sobre la distribución de la riqueza

El Banco de España ha comenzado a difundir desde este jueves en su web las Cuentas Distributivas de la Riqueza de los Hogares (DWA, por sus siglas en inglés). Su finalidad principal es proporcionar información trimestral sobre cómo se reparte la riqueza de los hogares, de forma coherente con los agregados de la contabilidad nacional.

En concreto, esta herramienta ofrece datos sobre la distribución de la riqueza neta y de sus principales componentes —entre ellos, la deuda y la riqueza en vivienda— entre distintos grupos de hogares, clasificados por nivel de riqueza neta, situación en el mercado laboral o forma de tenencia de la vivienda.

Esta nueva estadística experimental, desarrollada en el marco del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) de manera armonizada para todos los países miembros, se construye a partir de los agregados de las cuentas nacionales —activos no financieros y cuentas financieras— y de la información procedente de los microdatos de la Household Finance and Consumption Survey (HFCS). En el caso de España, esta encuesta se nutre de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF), elaborada por el propio Banco de España.

De acuerdo con el organismo que dirige José Luis Escrivá, disponer de esta información resulta de gran utilidad para el diseño de la política monetaria por parte de los bancos centrales y es esencial para la realización de análisis económicos y sociales.

“Conocer cómo se distribuye la riqueza entre las familias con frecuencia trimestral permite entender cómo cambios en la economía y decisiones de política económica afectan a los distintos tipos de hogares”, ha señalado la institución.