El 37% de los ciudadanos españoles que participan en la inversión en criptomonedas se sitúa en la franja de edad de entre 25 y 39 años, de acuerdo con un informe elaborado por Bitnovo.
De forma paralela, el segmento de 18 a 24 años es el que más ha avanzado en los últimos años, al aumentar del 9% registrado en 2019 al 30% actual. Por su parte, los mayores de 65 años, prácticamente inexistentes hace un lustro, ya suponen el 5% del total de inversores.
Bitnovo atribuye el empuje de los criptoactivos entre los más jóvenes, en buena medida, a un entorno marcado por la incertidumbre económica y el avance de la digitalización.
“La inestabilidad económica durante las crisis y la inflación ha llevado a esta generación hacia una desconfianza en el sistema financiero. Aunque no muestran un rechazo completo al sistema tradicional, sí lo perciben como lento, por lo que buscan otras opciones”, el director de activos digitales de Bitnovo, Javier Castro-Acuña.
El estudio también pone de manifiesto una clara brecha de género: el 73,2% de quienes invierten son hombres. En cuanto al nivel educativo, los usuarios con formación universitaria superan en 10 puntos porcentuales a la media y sobresalen por su cultura financiera, con un 17% que se autodefine como avanzado.
Del mismo modo, el 72% de los inversores españoles afirma estar dispuesto a asumir riesgos y combina criptomonedas con instrumentos financieros tradicionales, como acciones o fondos de inversión.