El 61% de los inversores anticipa que el precio del crudo Brent, referencia para Europa, continuará por encima de los 80 dólares por barril a finales de 2026, de acuerdo con la Encuesta Mensual de Gestores de Fondos Globales (FMS) de abril elaborada por Bank of America (BofA).
En paralelo, el 71% de los participantes pronostica un repunte de la inflación subyacente en la eurozona durante los próximos doce meses, el porcentaje más elevado desde junio de 2021, y más de la mitad (58%) ve la estanflación como el escenario macroeconómico predominante.
Con el aumento de las dudas sobre el pulso de la economía mundial, un 26% de los encuestados prevé mayores rendimientos en los bonos a 10 años y un 4% considera que los tipos de interés a corto plazo alcanzarán su punto máximo, el nivel más alto desde noviembre de 2022.
En este contexto, la mayor parte de los gestores (38%) identifica la política monetaria restrictiva de los bancos centrales como el principal peligro para la renta variable, casi el doble de lo registrado el mes anterior.
Los responsables de fondos han recortado sus previsiones de crecimiento global: un 36% augura un debilitamiento en los próximos doce meses, el dato más elevado desde agosto del año pasado.
El pesimismo se concentra especialmente en Europa, donde una cuarta parte (25%) espera una desaceleración, frente al 66% que en febrero confiaba en una aceleración apoyada en los estímulos fiscales.
Aun así, la mayoría de los encuestados (79%) sigue viendo poco probable que se produzca una recesión en el próximo año, en línea con los resultados de meses anteriores.
MERCADOS
Los inversores estiman que Europa sale “relativamente perjudicada” del conflicto en Irán, ya que la sobreponderación en bolsa europea continúa reduciéndose, mientras que otras zonas, como Estados Unidos, muestran mejoras o caídas menos acusadas en el caso de los mercados emergentes.
Pese a ello, el 33% de los participantes espera una subida de las bolsas europeas en los próximos meses, un porcentaje prácticamente estable respecto al sondeo previo, y un 63% sigue proyectando avances en el horizonte de un año, aunque por debajo del 71% anterior.
Impulsado por el “miedo a perderse algo”, el porcentaje de encuestados preocupados por recortar en exceso su exposición a la renta variable, y perderse así un eventual rebote, ha escalado del 21% al 46%.
Por ramas de actividad, los inversores prevén un mejor comportamiento de los servicios públicos y del sector energético en los próximos doce meses, mientras que el automóvil y los medios de comunicación, junto al inmobiliario, continúan como las áreas menos favorecidas.
Al mismo tiempo, los recursos básicos se han situado como el sector con mayor sobreponderación, por delante de las telecomunicaciones y la sanidad, mientras que las posiciones en tecnología, banca e industria se han aproximado a niveles neutros.