Tres de cada cuatro trabajadores por cuenta propia, el 73%, anticipan que la escalada bélica vinculada al conflicto en Irán repercutirá de forma negativa en sus negocios, frente al 24% que considera que no habrá consecuencias y un reducido 3% que espera efectos favorables, de acuerdo con una encuesta de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae).
Para la organización, estas cifras consolidan un clima de incertidumbre que afecta al conjunto del colectivo en un escenario ya condicionado por la inestabilidad geopolítica, la tensión en los precios de la energía y el aumento de costes acumulado en los últimos años.
Asimismo, Uatae subraya que esta sensación de riesgo no se circunscribe a actividades concretas, sino que se ha extendido de manera generalizada entre los distintos perfiles de autónomos.
“Estos datos reflejan hasta qué punto el trabajo autónomo es especialmente vulnerable a las crisis globales, incluso cuando se originan a miles de kilómetros”, ha avisado la secretaria general de Uatae, María José Landaburu, que ha indicado que el trabajo autónomo “no tiene margen” para absorber este tipo de crisis sin apoyo público y, por eso, es imprescindible anticiparse.
El estudio también analiza la percepción según la autoubicación ideológica y concluye que, aunque quienes se sitúan más a la izquierda tienden ligeramente a prever un mayor impacto negativo, las diferencias generales entre bloques son pequeñas.
En conjunto, el miedo a las repercusiones económicas se reparte entre izquierda, centro y derecha con porcentajes muy próximos. Los datos muestran que los votantes de los principales partidos de ámbito estatal (PP, PSOE, Sumar y Vox) superan en todos los casos el 70% al valorar posibles efectos adversos sobre su actividad.
De este modo, la inquietud por las consecuencias económicas de la guerra no obedece a una fractura ideológica clara, sino a una percepción amplia y transversal de vulnerabilidad.
Uatae reclama adaptar el ‘escudo social’ al colectivo autónomo
Desde Uatae insisten en la urgencia de reforzar y ampliar las medidas destinadas a amortiguar el impacto de la incertidumbre internacional sobre los trabajadores por cuenta propia. Reconocen la rápida puesta en marcha del ‘escudo social’ por parte del Gobierno, pero recalcan que debe ajustarse con mayor precisión a las particularidades del trabajo autónomo.
“Si no se actúa con rapidez, esta crisis global volverá a traducirse en cierre de pequeños comercios y pérdida de actividad económica”, ha expuesto Landaburu.
La responsable de Uatae ha remarcado, además, la necesidad de avanzar en iniciativas concretas como la creación de la figura del autónomo vulnerable, con el objetivo de garantizar una red de protección realmente efectiva para quienes se encuentran en una posición más frágil.