El 78% de las compañías con sede en España tiene previsto incrementar su presupuesto destinado a Inteligencia Artificial (IA) en 2026, de acuerdo con el informe “Pulse of Change” elaborado por Accenture, en el que se examina cómo las dinámicas empresariales, tecnológicas y de talento están impulsando y moldeando el cambio.
Este estudio apunta a que los ejecutivos europeos afrontan el año 2026 con un mayor optimismo en relación con las perspectivas de crecimiento, los planes de contratación y el interés por la IA.
El informe, que recoge las opiniones de casi 1.070 directivos (120 de ellos en España) y 700 trabajadores europeos pertenecientes a algunas de las mayores organizaciones del mundo, distribuidas en 20 sectores, también pone de manifiesto una brecha creciente entre la alta dirección y las plantillas en cuanto a preparación y confianza ante la IA.
Confianza reforzada en el crecimiento y el empleo
Entre las principales conclusiones para Europa y España sobresale el refuerzo de la confianza en el crecimiento y en la creación de empleo. En el caso español, aunque el 74% de los líderes empresariales anticipa un mayor nivel de cambio (económico, geopolítico, tecnológico, social y medioambiental) en 2026, el 87% prevé un incremento de los ingresos.
Estas previsiones se sitúan, no obstante, ligeramente por debajo de la media europea, donde la expectativa de cambio alcanza al 82% de los ejecutivos y la estimación de aumento de facturación se eleva al 91%.
Las expectativas de contratación siguen un patrón similar: el 60% de los empresarios españoles consultados asegura que pretende aumentar su plantilla a lo largo de este año, frente al 71% registrado en el conjunto de Europa.
Preocupación por posibles recortes y falta de formación
En relación con la aceleración de la inversión en IA, la mayoría de las empresas españolas (78%) planea elevar su gasto en esta tecnología durante 2026, una proporción algo menor que el 84% de la media europea. Dentro de Europa, los países más decididos en este terreno son Irlanda, Italia y Alemania, que proyectan incrementar su inversión en IA en un 94%, un 92% y un 87%, respectivamente.
El sondeo también revela que el 80% de los directivos europeos considera que estas inversiones en IA aportan más valor para el crecimiento de los ingresos que para la reducción de costes, lo que refleja un grado de madurez superior en la adopción de esta tecnología.
Mientras los ejecutivos perciben la IA como un motor para expandir el negocio, una parte importante de los empleados muestra inquietud por posibles reducciones de plantilla y por la insuficiente capacitación, lo que se refleja en la brecha de casi 25 puntos entre los trabajadores españoles (68%) y los directivos (92%) a la hora de afirmar que su experiencia con la IA les hace confiar en su impacto potencial sobre la empresa.
Aprovechar la IA exige ir más allá de la tecnología
Solo una cuarta parte (26%) de los empleados en España afirma sentirse segura utilizando herramientas de IA. Además, únicamente el 15% está totalmente de acuerdo en que sus responsables han explicado “claramente cómo afectará la IA a la plantilla, incluidos los cambios en las funciones y las habilidades necesarias”.
Por otro lado, aunque la gran mayoría (90%) de los directivos españoles sostiene que la plantilla de su organización dispone de la formación básica imprescindible para utilizar la IA de forma eficiente, solo el 52% de los empleados comparte esa percepción. En este contexto, la consejera delegada y presidenta de Accenture en España y Portugal, Mercedes Oblanca, subraya que el informe confirma lo que “les trasladan sus clientes”.
“No quieren perder el impulso de la IA y están acelerando la inversión con estrategias enfocadas al crecimiento y la eficiencia en toda la cadena de valor”, ha señalado, para añadir que, sin embargo, “capturar su verdadero potencial va mucho más allá de la tecnología, ya que requiere transformar las formas de trabajo, construir una sólida estrategia y plataforma de datos y conocimiento, y apostar decididamente por la formación y la capacitación, empezando por los líderes”.
En esta línea, ha concluido que “no se trata solo de desarrollar habilidades técnicas, sino de impulsar una mentalidad y una cultura basadas en la colaboración y la confianza, capaces de redefinir cómo se trabaja y de abrir un nuevo paradigma en el que equipos humanos y agentes de IA colaboren de forma integrada, ágil y orientada a resultados como nunca antes”.