El 86% de las empresas endurece sus protocolos internos tras el apagón de abril, según Grant Thornton

El apagón de abril dispara la revisión de protocolos internos y costes energéticos en el middle-market español, según el último IBR de Grant Thornton.

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Vista de una torre de alta tensión, a 23 de agosto de 2023, en Madrid (España). Jesús Hellín - Europa Press

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El 86% de las compañías ha endurecido sus protocolos internos después del apagón nacional registrado en abril, según la última edición, correspondiente al tercer trimestre de 2025, del International Business Report (IBR), el estudio que elabora Grant Thornton a partir de una encuesta sobre expectativas y temores de las empresas del ‘middle-market’ (en España, entre 50 y 3.000 empleados).

El informe detalla que el corte eléctrico del pasado 28 de abril ha funcionado como detonante para acelerar los ajustes de resiliencia operativa. Así, el 51% de las empresas ya ha reforzado sus procedimientos internos de prevención tras el apagón, mientras que otro 35% está analizando qué medidas aplicará para mejorar su capacidad de respuesta ante incidencias críticas.

Preocupación por la vulnerabilidad y el coste energético

Los resultados, obtenidos a partir de 400 entrevistas a directivos del ‘middle-market’ español, ponen de manifiesto la inquietud sobre la vulnerabilidad de las operaciones frente a disrupciones sistémicas, con especial foco en la dependencia energética y tecnológica y en la coordinación interna en contextos de emergencia.

Solo el 13% de los encuestados considera que se trata de un hecho aislado que no exige actuar, mientras que el 1% restante no tiene una postura definida. Esta reacción llega en un momento en el que las compañías prevén nuevas presiones de costes y mantienen una actitud de máxima cautela.

La firma de servicios profesionales subraya que el apagón ha tenido un efecto que va más allá del corte puntual del suministro y se ha traducido en un incremento estructural de los costes de la energía, que ya repercute tanto en hogares como en empresas.

Impacto económico del apagón y subida de la electricidad

De acuerdo con los datos de Red Eléctrica, las medidas de contención aplicadas para asegurar la estabilidad del sistema tras el apagón de abril han generado un sobrecoste cercano a los 500 millones de euros para el conjunto del sistema eléctrico. El encarecimiento de la energía derivado de este episodio se ha consolidado como una de las principales preocupaciones del ‘middle-market’.

La última edición del IBR indica que los costes energéticos inquietan ya al 47% de las empresas medianas españolas, mientras que en el ámbito europeo la incertidumbre es aún mayor, ya que este factor preocupa al 50% de los empresarios comunitarios. En España, la energía se ha convertido en uno de los motores del Índice de Precios al Consumo (IPC).

Según los datos recopilados por BBVA Research, el precio de la electricidad se ha incrementado un 8% desde abril. Este repunte, sumado a otras alzas como la de las materias primas, ha terminado afectando a las previsiones del ‘middle-market’.

Más presión sobre precios y márgenes empresariales

El IBR muestra que el 56% de las empresas medianas españolas contempla aumentar los precios de sus productos en los próximos doce meses. En la última edición del informe, las expectativas de subidas de precios entre las compañías medianas han alcanzado el máximo histórico de la serie.

Entre el segundo y el tercer trimestre, las previsiones de incrementos de precios han avanzado siete puntos porcentuales en España, que además presenta una tasa superior a la de la Unión Europea (50%) y a la media global (53%). Paralelamente, al igual que ocurre con los costes energéticos, crece la inquietud por el encarecimiento de las materias primas (49% declara su preocupación, nueve puntos más que en el segundo trimestre) y por el aumento de los costes de envío de mercancías (43%, cuatro puntos más).

Estos porcentajes se sitúan por encima de la media europea (43% y 39%, respectivamente). Más allá de la subida de costes y de la presión sobre los márgenes, la última edición del IBR evidencia una brecha entre el avance macroeconómico y las perspectivas empresariales en España.

El porcentaje de directivos que prevé una mejora de la economía en los próximos doce meses se coloca en el 59%, el nivel más bajo desde 2023. En el último año, el optimismo empresarial se ha reducido en diez puntos, mientras que en Europa se estabiliza y a escala global marca máximos históricos (75,7%), impulsado por el desenlace de la guerra comercial.