El 96% de las grandes empresas españolas apuesta por un modelo híbrido de trabajo, según Fundación Máshumano

El trabajo híbrido se impone en las grandes empresas españolas: el 96% ya combina oficina y teletrabajo, según un estudio de Fundación Máshumano.

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El 96% de las grandes empresas españolas combina oficina y teletrabajo, según Fundación Máshumano. FUNDACIÓN MÁSHUMANO

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Nueve de cada diez grandes compañías en España, un 96%, ya han optado por combinar la oficina con el trabajo en remoto, consolidando así el modelo híbrido como la fórmula laboral dominante, de acuerdo con un estudio de la Fundación Máshumano en colaboración con Future For Work Institute.

El informe, titulado “Del teletrabajo a la presencialidad: dónde estamos y hacia dónde vamos”, promovido por ambas entidades, persigue determinar qué tipo de trabajo a distancia se ha impuesto en la actualidad y cuál puede ser su evolución en los próximos años.

El análisis concluye que la mayoría de las empresas se ha asentado en “esquemas moderados de teletrabajo”. De hecho, más del 66% de las organizaciones consultadas indica que el trabajo en remoto ya se extiende a más de la mitad de sus plantillas.

El estudio también revela que la extensión del teletrabajo muestra “diferencias relevantes” según el sector de actividad, con una implantación “especialmente relevante” en áreas como la banca, los seguros o la energía.

“Ya no se trata tanto de cuántos días se trabaja desde casa, sino de cómo diseñar modelos organizativos que permitan a las empresas ser eficaces y a las personas desarrollar mejor su trabajo”, ha señalado el subdirector general de Fundación Máshumano, Tomás Pereda.

En más del 61% de las empresas analizadas, el teletrabajo ya figura regulado mediante convenios colectivos o acuerdos internos, lo que evidencia que las organizaciones están definiendo nuevos marcos de gobernanza para el trabajo híbrido.

Además, el informe prevé que esta dinámica continúe reforzándose en los próximos años y calcula que alrededor del 71% de las organizaciones podría disponer de “marcos formales de regulación” del teletrabajo de cara a 2030.

Entre las ventajas señaladas por las compañías destacan la “mayor flexibilidad” para los profesionales y la mejora de la “calidad de vida”, además de su contribución a reforzar la “fidelización de talento”.

En paralelo, se identifican retos como la “necesidad de cohesión de los equipos”, la obligación de “fomentar la innovación y sostener la cultura organizativa” en un entorno donde no siempre se comparte el mismo espacio físico.

Las empresas deberán avanzar hacia modelos de gobernanza del teletrabajo “más claros y equilibrados”, que aseguren la equidad entre distintos colectivos, puestos y funciones dentro de la organización.

Asimismo, “la evolución del marco regulatorio” en ámbitos como la desconexión digital, la prevención de riesgos laborales, la seguridad de la información o el teletrabajo internacional será un “factor clave” para el despliegue y consolidación de estos esquemas híbridos.

“El reto de las organizaciones no es solo tecnológico, sino organizativo: cómo definir reglas claras, gestionar la confianza y mantener la cohesión cuando los equipos trabajan en distintos lugares”, ha explicado el cofundador de Future for Work Institute, Santiago García.