El Banco Central de Reserva de Perú ha decidido dejar sin cambios el tipo de interés de referencia en el 4,25% por séptimo mes seguido, manteniéndolo así en su cota más reducida desde abril de 2022, de acuerdo con el comunicado difundido por la entidad.
En marzo, la inflación mensual alcanzó el 2,38% y, si se excluyen los componentes de alimentos y energía, se situó en el 2,07%. En términos interanuales, la tasa general escaló del 2,2% en febrero al 3,8% en marzo, mientras que la inflación subyacente avanzó del 2,2% al 3,7% en el mismo intervalo, rebasando el rango objetivo fijado por el emisor.
“Este aumento significativo de la inflación obedeció al efecto conjunto de varios choques de oferta: el fuerte aumento de los precios internacionales de combustibles, la interrupción total del suministro de gas natural y de Líquidos de Gas Natural (LGN) durante la primera quincena del mes, así como la incidencia de factores climáticos adversos”, ha indicado el banco central.
Las proyecciones del organismo contemplan que tanto la inflación interanual como la medida que excluye alimentos y energía vuelvan gradualmente al rango objetivo hacia finales de este año y converjan en torno al 2% en 2027, a medida que se vayan disipando los ‘shocks’ de oferta que han presionado los precios.
Las expectativas de inflación a doce meses también se han movido al alza, desde el 2,1% registrado en febrero hasta el 2,5% en marzo, aunque permanecen todavía dentro del rango meta establecido por la autoridad monetaria.
“El riesgo global se mantiene elevado debido al conflicto en Oriente Medio, lo que se refleja en una mayor volatilidad de los mercados financieros y en un incremento del precio internacional del petróleo”, ha afirmado el instituto emisor.
“A pesar de ello, las perspectivas de crecimiento de la actividad económica mundial para este año continúan siendo positivas y los términos de intercambio se mantienen favorables para la economía peruana”, ha elaborado.