El Banco de España concluye que las medidas fiscales incluidas en el Real Decreto-ley aprobado por el Gobierno para afrontar las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo generan un impacto macroeconómico favorable en el corto plazo, aunque advierte de que, al no concentrarse en los hogares más vulnerables, presentan carencias en términos de eficacia redistributiva.
“Alternativas más focalizadas y selectivas permitirían alcanzar un grado de protección similar, así como reducir distorsiones en las señales de precios relativos”, ha sugerido el organismo que dirige José Luis Escrivá en el último informe sobre la economía española, publicado este viernes.
El director general de Economía del Banco de España, José David López Salido, ha subrayado que, en líneas generales, el Real Decreto-ley se aprueba en un momento oportuno, con una reacción rápida y limitada en el tiempo, si bien ha insistido en que habría sido preferible un diseño más dirigido, en especial hacia las familias con mayor vulnerabilidad.
En el documento, el Banco de España cuantifica el efecto de este plan del Ejecutivo, tanto desde la óptica de las cuentas públicas como sobre la evolución macroeconómica. De su análisis se desprende que el resultado es positivo a corto plazo al contribuir a amortiguar las oscilaciones de la inflación derivadas del fuerte encarecimiento de la energía. A la vez, recalca que su carácter transitorio garantiza que las rebajas tributarias se limiten al periodo de mayor intensidad del shock energético.
En relación con la inflación, el organismo estima que el paquete fiscal del Gobierno para mitigar las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Medio recortaría los precios en cinco décimas en 2026, mientras que su retirada posterior los elevaría en otras cinco décimas en 2027.
Con este supuesto, el escenario central de proyecciones del Banco de España, que ya incorpora las medidas de apoyo fiscal, dibujaría una trayectoria de los precios más estable, con un repunte más moderado en 2026 —hasta el 3%— y una desaceleración menos acusada en 2027 —hasta el 2,5%—.
La institución precisa que la puesta en marcha de las rebajas sobre la imposición de la energía provoca una disminución mecánica de la inflación —al abaratar directamente los precios finales afectados—, pero, de forma simétrica, su futura reversión conlleva un aumento igualmente mecánico de la tasa de inflación, al restablecerse los tipos impositivos anteriores.
Así, el organismo remarca que la aplicación de estas medidas fiscales ayudaría a reducir “de manera significativa” la volatilidad de la inflación en los dos próximos años.
“Por tanto, en términos netos, a lo largo del horizonte de proyección el impacto acumulado de la aplicación y posterior retirada de estas medidas tiende a ser prácticamente nulo sobre la inflación”, se apunta en el informe.
Impacto en el PIB en 2026 y 2027
En lo referente a la actividad, la inclusión de las medidas supondría en 2026 un avance del PIB tres décimas superior al que se obtendría en un escenario sin este apoyo fiscal, mientras que en 2027 el crecimiento sería una décima menor.
Con este marco, las previsiones del Banco de España sitúan el aumento del PIB en el 2,3% para este año y en el 1,7% para el próximo ejercicio.
Este comportamiento se explica porque el paquete fiscal aporta en 2026 un impulso relevante a la demanda interna, reforzando el consumo de los hogares mediante una mayor renta disponible y respaldando algunas decisiones de inversión.
En 2027, la retirada del estímulo y el agotamiento del efecto base ligado a ese adelanto provocarían una ligera contención de la demanda, lo que se traduciría en una menor aportación de la demanda interna y en una evolución más moderada del PIB.
Desde la óptica presupuestaria, el Banco de España estima que el decreto recoge un conjunto de medidas orientadas a reducir de forma generalizada los impuestos sobre la energía, con un impacto aproximado del 0,15% del PIB, mientras que el bloque de subvenciones, ayudas directas y otras actuaciones de apoyo tendría un efecto cercano al 0,14% del PIB.